El sector retail en Estados Unidos mostró un crecimiento notable en el primer trimestre de 2026, con un aumento del 5.6% en las ventas de tiendas comparables, impulsado en parte por reembolsos de impuestos más altos de lo habitual y un incremento en el uso de servicios de compra ahora, paga después. Sin embargo, los analistas advierten que este crecimiento podría no ser sostenible a medida que los reembolsos comiencen a disminuir en los próximos meses. Janine Stichter, analista de retail en BTIG, señala que el impacto de los reembolsos ha sido significativo, pero que a partir de mayo, la situación podría volverse más complicada para los consumidores, quienes ya enfrentan precios de combustible elevados y una inflación persistente.

Durante el periodo de febrero a mayo, que abarca los resultados fiscales del primer trimestre de muchos minoristas, la confianza del consumidor se vio afectada por el aumento de los precios de la gasolina y la incertidumbre económica, exacerbada por un nuevo conflicto en Medio Oriente. A pesar de estos desafíos, las grandes cadenas como Target y Best Buy reportaron resultados sólidos, con Target registrando un aumento del 5.6% en sus ventas en tiendas comparables, su primer crecimiento positivo en cinco trimestres. Este rendimiento se atribuye en parte a los reembolsos de impuestos, que proporcionaron un alivio financiero a los consumidores.

El crecimiento en el retail no fue uniforme. Mientras que algunas empresas como Ross y Burlington Stores vieron aumentos significativos en sus ventas, otras como Best Buy enfrentaron desafíos, perdiendo cuota de mercado a pesar de un crecimiento general en el sector de electrónica. Los reembolsos de impuestos se estiman que contribuyeron entre 1.5 y 2 puntos porcentuales al crecimiento de las ventas comparables de Burlington, que alcanzó un 6% en el trimestre. Esto sugiere que, aunque el sector ha mostrado resistencia, hay una dependencia notable de factores temporales como los reembolsos fiscales.

A medida que avanzamos hacia el segundo trimestre, las proyecciones de los minoristas son más conservadoras. Walmart, por ejemplo, reportó un aumento del 7% en sus ventas, pero su guía para el segundo trimestre fue más débil de lo esperado, sugiriendo que los consumidores podrían sentir más presión a medida que se desvanecen los beneficios de los reembolsos de impuestos. La situación es similar en otras empresas, donde los ejecutivos han expresado preocupaciones sobre la capacidad de los consumidores para mantener el mismo nivel de gasto en un entorno de precios altos.

Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo los consumidores ajustarán sus hábitos de gasto en respuesta a la disminución de los reembolsos y el aumento de los precios. La adopción de servicios de compra ahora, paga después, que alcanzó niveles récord, podría ser una señal de que los consumidores están buscando maneras de manejar su presupuesto en un entorno inflacionario. Las expectativas de los minoristas para el segundo trimestre y el resto del año sugieren que la tendencia de crecimiento podría normalizarse, lo que requerirá un monitoreo cercano de las condiciones del consumidor y su impacto en el retail.