Marcin Kaźmierczak, cofundador de RedStone, ha señalado que los bancos están separando la infraestructura de activos del mundo real (RWAs) entre redes privadas como Canton y cadenas públicas como Ethereum. Esta división refleja las ventajas de liquidez que ofrecen blockchains como Ethereum frente a las demandas de privacidad que impulsan sistemas como Canton Network.

La tokenización de activos ha cobrado relevancia entre los administradores de activos, lo que ha llevado a las instituciones a desarrollar productos en blockchains públicas, mientras que los sistemas privados son más adecuados para procesos institucionales que requieren confidencialidad. Según Kaźmierczak, las operaciones entre instituciones que deben permanecer privadas son la propuesta de valor que ofrece Canton de manera efectiva.

En 2025, el Canton Network procesó un valor de $6 billones en RWAs, evidenciando el creciente interés por la tokenización en el sector financiero. A medida que las instituciones trabajan con presupuestos anuales, los desarrollos y lanzamientos de proyectos no ocurren con la misma rapidez que en el mundo cripto, lo que ha llevado a un aumento en los anuncios de proyectos de tokenización en los últimos meses.

Actualmente, más de $26.4 mil millones en tokens de RWAs utilizan blockchains como capas de distribución, con más de $15 mil millones en Ethereum, que también posee la liquidez más profunda en el ámbito de los contratos inteligentes. Esta separación de actividades de mercado y operaciones internas sugiere que la adopción de blockchain por parte de las instituciones no convergerá en un único modelo de red, sino que se construirán infraestructuras paralelas para manejar diferentes funciones dentro del sistema financiero tokenizado.