China enfrenta una crisis demográfica que se agrava con el tiempo, ya que las tasas de natalidad han caído a niveles alarmantes. En 2025, solo nacieron 7,92 millones de bebés, menos de la mitad de los nacimientos registrados una década atrás. Esta situación ha llevado al gobierno de Xi Jinping a implementar medidas drásticas que impactan directamente en la industria de los preservativos, como la eliminación de beneficios fiscales y restricciones en la publicidad de anticonceptivos.

Desde enero de 2026, el gobierno chino ha eliminado una exención impositiva que beneficiaba a los preservativos desde 1993, lo que ha llevado a que estos productos ahora enfrenten una tasa de IVA del 13%. Además, las autoridades han endurecido las regulaciones sobre la promoción de anticonceptivos en plataformas digitales, lo que ha resultado en una caída del 5% en las ventas de Durex durante el primer trimestre de 2026. Este descenso es notable, considerando que un año antes la marca había experimentado un crecimiento superior al 40%.

La caída en la natalidad se ha convertido en uno de los mayores desafíos económicos para China. Un menor número de nacimientos significa una fuerza laboral reducida en el futuro y un aumento en la proporción de personas mayores, lo que presiona aún más al sistema previsional. A pesar de los esfuerzos del gobierno por incentivar a las familias a tener más hijos, como subsidios y programas de apoyo, muchos jóvenes enfrentan altos costos de vida y salarios estancados, lo que les lleva a postergar o renunciar a la idea de formar una familia.

Las nuevas regulaciones sobre la publicidad han limitado la visibilidad de los preservativos en plataformas como Douyin, la versión china de TikTok, donde se ha prohibido la venta y promoción de estos productos mediante transmisiones en vivo. Esto ha afectado la capacidad de las marcas para llegar a su público objetivo, lo que podría tener implicaciones a largo plazo para la industria. La combinación de mayores impuestos y restricciones publicitarias ha llevado a que los preservativos sean menos visibles en el mercado, a pesar de que siguen siendo legales.

A futuro, será crucial observar cómo el gobierno chino ajusta sus políticas en respuesta a la crisis demográfica. La presión sobre el sistema previsional y el envejecimiento de la población podrían forzar cambios en la estrategia del gobierno. Las próximas elecciones y la evolución de la economía global también jugarán un papel importante en la dirección que tome Pekín en este tema. Las decisiones que se tomen en los próximos meses podrían tener un impacto significativo en la economía china y, por ende, en los mercados globales, incluyendo a Argentina, que mantiene relaciones comerciales con el gigante asiático.