- La canasta de servicios del AMBA subió un 17,5% mensual y un 50% interanual, alcanzando $249.834.
- El costo de servicios públicos ha aumentado un 36,2% desde enero, representando el 14,1% del salario promedio.
- El 87% de los trabajadores considera que su salario es insuficiente para cubrir necesidades básicas.
- El 77% de los trabajadores mantiene algún tipo de deuda, y la mayoría destinaría un aumento salarial a pagar obligaciones pendientes.
- El 28,8% de los argentinos ha recortado gastos en alimentos, salud y servicios básicos en los últimos seis meses.
Durante mayo, la canasta de servicios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) alcanzó un costo de $249.834, lo que representa un incremento mensual del 17,5% y un aumento interanual del 50%. Este aumento ha llevado a los hogares argentinos a realizar recortes significativos en sus gastos, afectando áreas críticas como salud, educación y consumo. La presión de tarifas, alquileres y deudas ha obligado a ocho de cada diez argentinos a ajustar su presupuesto, priorizando necesidades básicas sobre otros gastos.
El Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP UBA-Conicet ha señalado que el costo de los servicios públicos ha aumentado un 36,2% desde enero, representando actualmente el 14,1% del salario promedio. En particular, el gas ha sido el servicio que más ha aumentado, con un incremento del 53,3% en mayo, seguido por la electricidad, que subió un 37,8%. Esta tendencia de aumento en los costos de servicios se ha visto acompañada por un estancamiento en el ingreso disponible de los hogares, que se encuentra un 5% por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
La caída del poder adquisitivo se ha vuelto un tema crítico, con un estudio de Bumeran que revela que el 87% de los trabajadores considera que su salario es insuficiente para cubrir necesidades básicas. Además, el 73% de los encuestados afirma que sus ingresos no alcanzan para más de dos semanas. Este panorama se agrava con el hecho de que el gasto en educación apenas representa el 5% del salario, mientras que el alquiler y los alimentos absorben el 44% y el 27% de los ingresos, respectivamente.
La erosión del poder adquisitivo ha llevado a un cambio en las prioridades de gasto de los argentinos. Según el Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, el 28,8% de los encuestados ha recortado gastos en alimentos, salud y servicios básicos. Asimismo, el 77% de los trabajadores mantiene algún tipo de deuda, y en caso de recibir un aumento salarial, el 46% destinaría esos fondos a cancelar obligaciones pendientes antes que a consumo o ahorro. Esto refleja una tendencia preocupante hacia el endeudamiento y la falta de capacidad de ahorro en la población.
De cara al futuro, es crucial monitorear la evolución de la inflación y los ajustes en las tarifas de servicios públicos, que podrían seguir presionando el ingreso disponible de los hogares. El próximo informe del INDEC sobre el índice salarial y la inflación será fundamental para entender cómo se comportará el poder adquisitivo en los próximos meses. Además, la situación en Brasil y su impacto en la región podría influir en las decisiones económicas y fiscales que tome el gobierno argentino, lo que a su vez afectará el contexto de inversión en el país.
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