El Clarity Act, una propuesta legislativa en Estados Unidos, podría dar lugar a un nuevo mercado de "yield-as-a-service" en el ámbito de las criptomonedas. Según Joe Vollono, director comercial de STBL, la sección 404 de este proyecto de ley prohibiría a los Proveedores de Servicios de Activos Digitales (DASPs) ofrecer rendimientos únicamente por mantener un activo digital. Esta medida podría cambiar drásticamente la forma en que los usuarios de criptomonedas generan retornos, alejándose de los productos pasivos de "hold-to-earn" hacia estrategias de generación de rendimiento más activas y en cumplimiento con la normativa.

La propuesta ya ha sido aprobada por el Comité de Banca del Senado y se espera que avance hacia el Senado completo, donde se fusionará con la versión del Comité de Agricultura antes de la reconciliación en la Cámara de Representantes. Se estima que podría haber una votación completa tan pronto como en julio, lo que daría a los reguladores alrededor de 12 meses para implementar el nuevo marco. Este avance es crucial, ya que la claridad regulatoria podría abrir las puertas a una participación institucional masiva en los mercados de criptomonedas, que hasta ahora han estado marcados por la incertidumbre.

Vollono argumenta que la claridad regulatoria no solo beneficiará a los productos de rendimiento, sino que también permitirá que el capital institucional ingrese al mercado de criptomonedas a gran escala. Esto podría ser un catalizador significativo para el crecimiento del sector, ya que las instituciones, bancos y gestores de activos podrían comprometer capital de manera más segura y regulada. El Clarity Act establecería el primer marco regulatorio integral en EE. UU. para los activos digitales, lo que podría facilitar la creación de reglas más claras para intercambios, corredores, emisores de stablecoins y plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi).

Uno de los resultados más esperados de esta legislación es la creación de una capa intermedia de proveedores de infraestructura centrados en la generación de rendimiento en cumplimiento con la normativa. Se anticipa que muchos de estos servicios estarán impulsados por inteligencia artificial, que actuará como una capa de orquestación para los flujos de capital regulados. Esto podría beneficiar a una variedad de actores en el ecosistema cripto, incluyendo proveedores de infraestructura DeFi, curadores de bóvedas y plataformas de gestión de colateral.

La tensión entre los bancos tradicionales y la industria cripto también ha salido a la luz, especialmente en lo que respecta a las stablecoins y la migración de depósitos. Vollono señala que aunque los bancos están preocupados por la fuga de depósitos hacia productos blockchain, esta preocupación podría estar exagerada. El modelo de banca de reserva fraccionaria depende de que los bancos mantengan grandes bases de capital que pueden ser prestadas para crear crédito y liquidez. Si los depósitos se trasladan a dólares tokenizados o productos de blockchain que generan rendimiento, este modelo podría verse presionado. Sin embargo, Vollono cree que la eventual solución será beneficiosa para los bancos, quienes podrían encontrar formas de competir y no necesariamente perder cuota de mercado.

En este contexto, el Clarity Act podría ser el marco regulatorio necesario para acelerar la transición hacia un modelo más eficiente y transparente en el sector de las criptomonedas. Con la llegada de este tipo de regulaciones, el ecosistema cripto podría evolucionar hacia un modelo donde los usuarios, en lugar de los emisores centralizados, capturen el rendimiento generado por los activos de reserva. Esto no solo cambiaría la dinámica del mercado, sino que también podría abrir la puerta a nuevos modelos de negocio que integren la tecnología blockchain con las finanzas tradicionales.