Las acciones de Qualcomm experimentaron un notable aumento del 12% el pasado viernes, alcanzando un incremento del 75% en el último mes. Este repunte se debe a la creciente percepción de los inversores sobre el papel central de la empresa en el auge de los dispositivos de inteligencia artificial (IA). Actualmente, las acciones de Qualcomm se cotizan en niveles récord, lo que refleja un renovado interés en la compañía por parte de Wall Street.

A pesar de que Qualcomm ha quedado rezagada frente a gigantes como Nvidia en la carrera por los chips que alimentan modelos y cargas de trabajo de IA, la empresa está aprovechando su dominio en el sector de smartphones para consolidar su posición como un actor clave en dispositivos conectados. Esto incluye desde gafas inteligentes hasta automóviles y robots. Recientemente, Qualcomm ha anunciado una colaboración con OpenAI para desarrollar un chip de IA que podría ser fundamental en un nuevo dispositivo impulsado por agentes de IA.

El analista Ivan Feinseth de Tigress Financial Partners ha expresado su optimismo sobre el futuro de Qualcomm, afirmando que la empresa volverá a alcanzar su antigua gloria y liderará la revolución de los dispositivos conectados. Feinseth también mencionó que el próximo dispositivo de OpenAI, que se espera sea un teléfono con un sistema operativo basado en IA, generará un gran interés entre los consumidores. Qualcomm se está posicionando como un proveedor esencial de chips para una amplia gama de dispositivos que realizan procesamiento de IA en el borde, en lugar de depender únicamente de la nube.

Además, Qualcomm ha firmado un acuerdo con el fabricante de automóviles Stellantis, que utilizará los procesadores Snapdragon de la compañía para ofrecer potencia de computación avanzada en sus vehículos. Este acuerdo es parte de una tendencia más amplia, ya que Stellantis, que posee marcas como Alfa Romeo y Jeep, busca mejorar la experiencia de conducción autónoma. Qualcomm ha reportado un aumento del 38% en sus ingresos por el negocio automotriz en comparación con el año anterior, alcanzando los 1.3 mil millones de dólares, lo que indica un crecimiento significativo en este sector.

Por otro lado, Qualcomm está incursionando en un nuevo segmento de negocio relacionado con chips para centros de datos. Los nuevos aceleradores de IA, AI200 y AI250, están diseñados para ser más programables que las unidades de procesamiento gráfico de Nvidia, que han dominado el mercado de cargas de trabajo de IA hasta ahora. Qualcomm planea comenzar a enviar estos chips a un importante cliente en el sector de la computación en la nube dentro del año, lo que podría abrir nuevas oportunidades de ingresos para la empresa. Los inversores estarán atentos a las presentaciones de Qualcomm en la conferencia Computex en Taiwán el 2 de junio y en el día del inversor de Qualcomm el 24 de junio, donde se espera que se compartan más detalles sobre estos desarrollos.

En resumen, Qualcomm está en una posición favorable para beneficiarse del crecimiento en el sector de la IA y la automoción, lo que podría traducirse en un aumento sostenido en el valor de sus acciones. Los inversores deben considerar el impacto de estos desarrollos en el rendimiento a largo plazo de la compañía, especialmente en un contexto donde la demanda de tecnología de IA sigue en aumento.