El dólar oficial mayorista cerró este viernes 22 de mayo por encima de los $1.400, marcando un aumento significativo en el contexto de un mercado argentino que muestra señales mixtas. Mientras que las acciones del S&P Merval y los ADRs operaron en rojo, el riesgo país se redujo a 514 puntos básicos, lo que sugiere una leve mejora en la percepción de riesgo de los inversores sobre la economía argentina. Este comportamiento del tipo de cambio oficial se produce en un momento clave, ya que el mercado comienza a digerir la aprobación de la segunda revisión del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el anuncio de una nueva baja en las retenciones por parte del presidente Javier Milei.

La semana cerró con un saldo positivo para el Banco Central (BCRA), que acumuló compras por más de u$s900 millones, gracias a una fuerte liquidación de divisas del sector agropecuario. En particular, el BCRA adquirió u$s139 millones en la jornada, lo que refleja un aumento en el volumen del mercado cambiario. Sin embargo, el consumo en el país ha mostrado señales de deterioro, con una contracción del 3,1% en el primer trimestre de 2026, lo que pone de manifiesto la presión inflacionaria y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Este contexto podría influir en la demanda de dólares y, por ende, en la cotización del dólar blue y otras modalidades de cambio.

El anuncio de la reducción de retenciones al trigo y la cebada, así como la promesa de una futura baja para la soja, ha sido bien recibido por las cámaras del agro, que destacan el potencial de estas medidas para aumentar la producción y dinamismo del sector. Sin embargo, analistas advierten que la anticipación de una reducción en las retenciones podría frenar las liquidaciones proyectadas para la segunda mitad de 2026, lo que podría tener un efecto adverso en las reservas del BCRA y en el mercado cambiario.

En el ámbito de las licitaciones, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la apertura para la concesión de más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales, con inversiones totalmente privadas. Esta medida busca impulsar la infraestructura del país y atraer capitales al sector, aunque su éxito dependerá de la estabilidad política y económica que pueda ofrecer el gobierno actual. La reacción del mercado a estos anuncios será crucial para determinar la dirección futura de los activos argentinos.

A medida que se avanza en la semana, será importante observar cómo se comporta el riesgo país y la reacción de los inversores ante las nuevas políticas económicas. La próxima semana se espera que el FMI emita un informe sobre la situación fiscal y monetaria del país, lo que podría influir en la confianza de los mercados. Además, la evolución de los precios de los commodities, especialmente en el sector agropecuario, será un factor clave a monitorear, dado su impacto directo en la economía argentina y en la cotización del dólar.