El viernes 22 de mayo, el tipo de cambio del dólar en Perú cerró en S/ 3.424, lo que representa un incremento respecto al cierre del jueves, que fue de S/ 3.410. Este aumento se ha visto impulsado por la creciente incertidumbre electoral en el país, así como por tensiones internacionales que han llevado a una mayor demanda de dólares como activo refugio. Durante el año, el dólar ha acumulado un aumento del 1.78% en comparación con su cotización de S/ 3.364 a finales de 2025.

En el mercado paralelo, el dólar se compra a S/ 3.410 y se vende a S/ 3.430, según datos de casas de cambio. En el ámbito bancario, la cotización promedio se sitúa en S/ 3.411 a la compra y S/ 3.418 a la venta. Estas cifras reflejan una estabilidad relativa en el tipo de cambio, aunque con variaciones que responden a factores tanto internos como externos. La incertidumbre política en Perú, en particular, ha llevado a los inversores a buscar refugio en el dólar, lo que ha contribuido a la presión alcista sobre la moneda estadounidense.

Históricamente, el dólar en Perú ha mostrado una tendencia a aumentar en períodos de incertidumbre política. En elecciones anteriores, como las de 2021, se observaron movimientos similares en el tipo de cambio, donde el dólar alcanzó niveles elevados debido a la volatilidad del entorno electoral. Este patrón sugiere que los inversores están anticipando posibles resultados inciertos en las elecciones, lo que podría generar más presión sobre el tipo de cambio en el corto plazo.

Para los inversores, el aumento del dólar puede tener implicaciones significativas. Por un lado, aquellos que tienen activos en dólares pueden beneficiarse de la apreciación de la moneda. Sin embargo, las empresas que dependen de insumos importados podrían enfrentar mayores costos, lo que podría impactar sus márgenes de ganancia. Además, la situación en Perú podría influir en la percepción de riesgo en otros mercados de la región, incluyendo Argentina, donde la inestabilidad política también es un factor a considerar.

De cara al futuro, es crucial monitorear el desarrollo de las elecciones en Perú, ya que los resultados podrían influir en la dirección del tipo de cambio. La segunda vuelta electoral, programada para el 5 de junio, será un evento clave que podría definir el rumbo económico del país. Además, la evolución de las tensiones internacionales y su impacto en la demanda de dólares también serán factores determinantes a seguir en las próximas semanas.