Las acciones argentinas cerraron la jornada del miércoles con un desempeño mixto en Wall Street, donde los bancos registraron avances significativos, mientras que el sector energético sufrió caídas debido al desplome del crudo. El S&P Merval, medido en pesos, mostró un incremento del 0,8%, aunque en dólares retrocedió un 1,4%. Esta dinámica refleja la polarización del mercado, donde los bancos se beneficiaron de un clima más favorable, mientras que las energéticas se vieron afectadas por la caída de los precios del petróleo.

El riesgo país, que mide la percepción de riesgo de los inversores sobre la deuda argentina, cayó un 4,2% y se ubicó en 524 puntos básicos, según datos de J.P. Morgan. Este descenso fue impulsado por la recuperación de los bonos soberanos en dólares, que mostraron una mayoría de subas, destacándose el AL41 con un avance del 1,2%, seguido por el GD35 y el GD41, que crecieron un 1,1% cada uno. En general, los títulos soberanos registraron un aumento cercano al 0,9%, lo que contribuyó a la compresión del riesgo país.

En contraste, los bonos ajustados por CER cerraron en su mayoría con pérdidas. El TX26 cayó un 2,3%, el TZX27 retrocedió un 1,7% y el PAP0 disminuyó un 0,9%. Este comportamiento sugiere un menor apetito por instrumentos indexados a la inflación en un contexto donde los inversores parecen preferir los activos en dólares. La baja del crudo, que afectó a las energéticas, también tuvo un impacto positivo en las expectativas inflacionarias globales, lo que podría influir en la política monetaria local.

El contexto internacional también jugó un papel importante en el desempeño de los activos argentinos. Wall Street cerró con subas generalizadas, impulsadas por la caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que alcanzaron un 4,6% en su rendimiento a 10 años. Este descenso alivió la presión sobre los activos de riesgo, que habían estado bajo tensión en días anteriores debido a las altas tasas de interés. Sin embargo, la caída del petróleo, que retrocedió más del 5% y se ubicó por debajo de los 100 dólares por barril, afectó directamente a las acciones de las empresas energéticas argentinas, que se posicionaron entre las principales perdedoras de la jornada.

De cara al futuro, el mercado se mantiene atento a la inminente aprobación del desembolso de aproximadamente 1.000 millones de dólares por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). La vocera del organismo, Julie Kozack, indicó que el Directorio trataría el caso argentino durante esta semana, lo que podría ofrecer un respiro a la economía local y mejorar la confianza de los inversores. Además, la reciente desaceleración de la inflación en abril, que se ubicó en 2,6%, marca un cambio en la tendencia que podría influir en las decisiones de política económica en el corto plazo. Sin embargo, la convergencia hacia niveles más bajos de inflación será gradual, lo que sugiere que los inversores deben estar preparados para un entorno de volatilidad en el futuro cercano.