- La UIA alertó sobre la demora en la reactivación de sectores manufactureros, afectando especialmente a pymes.
- Se propuso un 'RIGI Industrial' para extender beneficios fiscales a manufacturas tradicionales.
- Los empresarios solicitaron la suspensión de embargos y la reducción de contribuciones patronales en sectores en crisis.
- El uso de la capacidad instalada alcanzó el 59,8% en marzo, pero la recuperación sigue siendo desigual.
- La presión tributaria subnacional es considerada una carga mayor en la cadena productiva, afectando la competitividad.
La Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió este martes con el ministro de Economía, Luis Caputo, para expresar su preocupación por la lenta reactivación de ciertos sectores manufactureros. Durante el encuentro, que tuvo lugar en el Palacio de Hacienda, la UIA presentó una serie de propuestas destinadas a mejorar la competitividad y reducir el llamado "costo argentino", en un contexto donde la recuperación industrial sigue siendo desigual. La delegación estuvo encabezada por Martín Rappallini, presidente de la UIA, y contó con la participación de representantes de importantes empresas como Stellantis y Techint.
La UIA destacó que la demora en la reactivación afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que son fundamentales para la economía argentina. En un entorno donde la caída del consumo, la apreciación del tipo de cambio y el aumento de la competencia importada son preocupaciones constantes, la entidad fabril advirtió que la situación es crítica. En las últimas semanas, la UIA había solicitado un "RIGI Industrial" para extender beneficios fiscales y cambiarios a las manufacturas tradicionales, similar a los que el Gobierno planea para sectores estratégicos.
Durante la reunión, los empresarios presentaron una agenda de medidas que incluye la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales, así como la ampliación de herramientas para reducir contribuciones patronales en sectores en crisis. También se propuso la postergación del pago de cargas sociales para economías regionales y una reducción gradual de impuestos, acompañada por un consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios. Esta propuesta busca aliviar la presión tributaria sobre la industria y mejorar su competitividad.
El ministro Caputo, por su parte, coincidió en la necesidad de desarrollar el mercado de capitales para reducir el costo financiero de las empresas y reiteró su llamado a provincias y municipios para que colaboren en la reducción de impuestos. La presión tributaria subnacional ha sido identificada como una carga significativa en la cadena productiva, lo que afecta la capacidad de las empresas para competir tanto a nivel local como internacional. A pesar de que el uso de la capacidad instalada mejoró en marzo, alcanzando el 59,8%, la recuperación sigue siendo heterogénea, con algunos sectores aún enfrentando caídas en producción y ventas.
Para los inversores, la situación actual plantea un riesgo significativo, especialmente para aquellos involucrados en el sector industrial. La falta de reactivación podría traducirse en un estancamiento del crecimiento económico, lo que afectaría la rentabilidad de las empresas y, por ende, el rendimiento de las inversiones en este sector. Además, la presión fiscal y la competencia importada son factores que podrían limitar el potencial de recuperación en el corto plazo.
A futuro, es crucial monitorear la implementación de las propuestas presentadas por la UIA y la respuesta del Gobierno. La evolución del mercado de capitales y las decisiones fiscales en las próximas semanas serán determinantes para la competitividad de la industria argentina. La situación de las pequeñas y medianas empresas será un indicador clave para evaluar la efectividad de las medidas adoptadas y su impacto en la economía en general.
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