El mercado financiero argentino se encuentra en un momento crucial, ya que el Tesoro deberá enfrentar vencimientos estimados en $18 billones durante marzo. De esta suma, alrededor de $3 billones están en manos del Banco Central y del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. La atención se centra en el nivel de rollover que el Tesoro logrará, ya que este determinará el rumbo de las tasas de interés en el corto plazo.

El nuevo secretario de Finanzas, Federico Furiase, tendrá que navegar en un contexto donde el Banco Central está comprando reservas, pero enfrenta la necesidad de esterilizar pesos debido a la baja demanda de dinero. Esto convierte al Tesoro en un actor clave para controlar la cantidad de pesos en circulación, lo que podría influir en la estabilidad de las tasas de interés. La primera licitación del mes está programada para el jueves 12, y los bonos que se ofrecerán se conocerán el próximo martes.

Además de los bonos en pesos, se anticipa que el Ministerio de Economía vuelva a ofrecer bonos en dólares a corto plazo, que la semana pasada ofrecieron una tasa anual del 6%. Esta estrategia podría ser una alternativa para evitar el pago de tasas del 9% en los mercados internacionales, en caso de que se decida realizar una emisión bajo legislación de Nueva York. La expectativa es que un rollover superior al 100% podría llevar a una recomposición de las tasas de interés.

En este contexto, el interés por los bonos CER ha aumentado, especialmente con expectativas de inflación más cercanas al 3% en los próximos meses. La reciente leve suba del dólar también podría reactivar la demanda por bonos Duales, lo que añade una capa de complejidad al panorama financiero. Las decisiones que tome el Tesoro en las próximas semanas serán fundamentales para los inversores locales, quienes deben estar atentos a los movimientos del mercado.