La facturación del Hot Sale 2026 alcanzó los $673.000 millones durante los tres días del evento, según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Este incremento del 19% en términos nominales respecto a 2025 no fue suficiente para superar la inflación acumulada del período, que se estima en torno al 32%. Como resultado, la cifra representa una caída en términos reales, lo que refleja un contexto de consumo más cauteloso entre los argentinos.

El ticket promedio de compra se situó en $109.780, lo que implica un crecimiento del 13% en comparación con el año anterior, nuevamente por debajo de la inflación. Este comportamiento sugiere que los consumidores están ajustando sus hábitos de compra, priorizando productos esenciales y buscando ofertas más atractivas. Gustavo Sambucetti, director institucional de CACE, comentó que muchas empresas evaluaron el impacto del evento en relación con sus ventas previas, lo que indica un cambio en la percepción del mercado.

El desempeño de las ventas fue dispar entre diferentes rubros. Mientras que los electrodomésticos como televisores, lavarropas y heladeras mostraron un buen comportamiento, las ventas de celulares continuaron rezagadas, afectadas por el contrabando que impacta negativamente en el sector. Además, el segmento de entrega de comida de última milla y los viajes también contribuyeron a un aumento en la facturación, aunque sin alcanzar el ritmo de la inflación.

En términos de geografía, las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Tucumán y Salta fueron las que más participaron en el evento. En cuanto a los dispositivos utilizados para las compras, el 93,4% de las transacciones se realizaron a través de teléfonos móviles, lo que reafirma la tendencia mobile-first en el comercio electrónico. La plataforma Tiendanube reportó que las tiendas en su ecosistema facturaron $59.000 millones, un incremento nominal del 33,3% en línea con la inflación del período.

La disminución en el número de visitas a las tiendas fue notable, con 28,7 millones de visitas, un 21% menos que en el mismo período de 2025. Sin embargo, la tasa de conversión de sesiones a órdenes mejoró, pasando del 1,24% al 1,76%. Esto indica que, aunque hubo menos navegación, los consumidores que visitaron las tiendas tenían una intención de compra más definida. En promedio, los consumidores tardaron 2,6 días en completar sus compras, lo que sugiere un comportamiento más analítico y planificado en sus decisiones de compra.

A futuro, será importante observar cómo se comportará el consumo en los próximos meses, especialmente con la llegada de nuevas promociones y eventos de ventas. La dinámica del comercio electrónico en Argentina parece estar en un proceso de adaptación, donde los consumidores se vuelven más selectivos y estratégicos en sus compras. La evolución de la inflación y su impacto en el poder adquisitivo de los argentinos seguirán siendo factores cruciales a monitorear en el contexto del comercio minorista y la economía en general.