Las tensiones en Medio Oriente continúan afectando los mercados financieros globales, que han visto una nueva jornada de caídas. Este viernes, el precio del petróleo se disparó, lo que llevó a las principales Bolsas del mundo a operar en terreno negativo. Sin embargo, el S&P Merval argentino logró desmarcarse de esta tendencia negativa, impulsado por el sector energético, que se benefició del aumento en los precios del crudo.

A pesar del buen desempeño de la Bolsa local, el dólar volvió a subir, reflejando el fortalecimiento de la moneda estadounidense a nivel global. El dólar oficial minorista se vendió a $1435, mientras que el tipo de cambio mayorista cerró a $1414,18. Esta tendencia al alza en el tipo de cambio se ha visto acompañada por un aumento en el riesgo país, que avanzó 29 unidades, alcanzando los 575 puntos básicos, lo que representa un incremento del 5,31% en el día.

Los bonos soberanos en dólares fueron de los activos más golpeados, con caídas significativas en toda la curva de vencimiento. La incertidumbre global y la falta de drivers claros en el escenario local dificultan una compresión del riesgo país en el corto plazo. En este contexto, la deuda emergente de Latinoamérica ha visto un cambio hacia la venta masiva de activos, en línea con la dinámica de riesgo global.

A pesar de la caída en los mercados internacionales, las acciones argentinas en Wall Street se vieron afectadas por la tendencia negativa de los índices estadounidenses. Sin embargo, algunas acciones locales, como YPF y Transportadora de Gas del Sur, lograron registrar incrementos. La situación actual resalta la importancia de seguir de cerca los eventos globales, especialmente aquellos que impactan el sector energético y la economía regional.