El Índice de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) de Brasil registró en abril una variación de 0,67%, ligeramente por debajo de la mediana del mercado que se situaba en 0,68%. Este leve alivio en la inflación se debe principalmente a la caída en los precios de la gasolina y las tarifas aéreas. Sin embargo, la presión sobre los precios se mantiene, impulsada por el aumento en los costos de alimentos, salud y servicios personales. En términos interanuales, el IPCA acumula una subida de 4,39%, superando el 4,14% registrado en marzo y acercándose al techo de la meta del Banco Central, que es del 4,5%. Esto indica que, aunque hay un respiro momentáneo, la inflación sigue siendo una preocupación constante.

El grupo de Alimentación y Bebidas fue el principal responsable del aumento de precios en abril, con un incremento del 1,34%. Dentro de este grupo, se observaron aumentos significativos en productos básicos como la cenoura (+26,6%), el leche larga vida (+13,7%) y la cebolla (+11,8%). Estos incrementos reflejan una restricción de oferta en algunos alimentos, lo que ha llevado a un aumento en los precios. Además, el sector de Salud y Cuidados Personales también mostró un avance del 1,16%, influenciado por el ajuste en los precios de medicamentos que entró en vigor el 1 de abril.