Nigeria, tras gastar más de 11 billones de nairas (aproximadamente 25 mil millones de dólares) en la rehabilitación de sus refinerías desde 2010, ha decidido firmar un nuevo acuerdo con empresas chinas para intentar revivir sus instalaciones en declive. La Nigerian National Petroleum Company Limited (NNPC) ha suscrito un Memorando de Entendimiento con Sanjiang Chemical Company Limited y Xinganchen (Fuzhou) Industrial Park Operation and Management Co. Ltd. Este acuerdo se centra en la finalización, operación y mantenimiento de las refinerías de Port Harcourt y Warri, utilizando un modelo de Asociación Técnica de Capital (TEP). Este enfoque busca compartir tanto el riesgo financiero como la experiencia técnica entre los socios, en un intento por evitar los fracasos de proyectos anteriores que se basaron en reparaciones lideradas por contratistas.

A pesar de las inversiones significativas, las refinerías nigerianas han demostrado ser poco confiables. La refinería de Port Harcourt, por ejemplo, logró reiniciar operaciones a finales de 2024, pero fue cerrada nuevamente en mayo de 2025 debido a problemas de rendimiento. Los analistas del sector energético han expresado su preocupación sobre la falta de experiencia de las empresas chinas elegidas para este proyecto, ya que Sanjiang se especializa en productos petroquímicos y Xinganchen se centra en la gestión de parques industriales, sin un historial comprobado en la rehabilitación de refinerías a gran escala.

El panorama energético de Nigeria está cambiando, en parte gracias a la entrada en funcionamiento de la refinería Dangote, que tiene una capacidad de 650,000 barriles por día. Esta instalación ha permitido a Nigeria pasar de ser un importador neto de productos petroleros a convertirse en un exportador neto, con un superávit significativo en la producción de gasolina. En marzo de 2026, Nigeria se convirtió oficialmente en un exportador neto de gasolina, gracias a la capacidad de la refinería Dangote de procesar aproximadamente 565,000 barriles por día, generando un excedente que ha reducido drásticamente las importaciones de combustible.

Sin embargo, a pesar de esta capacidad de producción, la refinería Dangote enfrenta desafíos en la obtención de crudo local suficiente, lo que la obliga a importar petróleo internacional, incluyendo de Estados Unidos y Brasil. Las empresas internacionales de petróleo, como NNPC, a menudo prefieren exportar crudo debido a mayores márgenes de ganancia, lo que genera costos adicionales para la refinería. Aunque la Ley de la Industria Petrolera busca asegurar el suministro local, los problemas legales y regulatorios en el Delta del Níger han dificultado el cumplimiento de esta normativa. A pesar de la reducción en el gasto en divisas por importaciones de combustible, los precios internos de los combustibles han aumentado casi un 50%, reflejando la volatilidad de los precios del petróleo en el mercado global.

La economía nigeriana enfrenta lo que se ha denominado un "paradoja del petróleo", donde los altos precios globales, impulsados por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, han generado ingresos significativos para el gobierno, pero al mismo tiempo han incrementado los costos de combustible y la inflación. En marzo y abril, Nigeria experimentó un ingreso adicional de aproximadamente 5.13 billones de nairas (casi 4 mil millones de dólares) gracias al aumento de los precios del crudo, con el crudo Bonny Light alcanzando precios de alrededor de 110 dólares por barril, más del 50% por encima del promedio de 2025.

En resumen, la situación en Nigeria es compleja. La combinación de inversiones en refinerías, la dependencia de importaciones de crudo y la presión inflacionaria por los altos precios del petróleo global plantea un desafío significativo para la estabilidad económica del país. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estos acuerdos y la efectividad de la nueva estrategia de asociación técnica, así como a los efectos de la volatilidad del mercado global en la economía nigeriana y su capacidad para mantener precios de combustible asequibles para su población.