El minidólar (WDOM26) cerró la última sesión el 8 de mayo con una caída del 0,90%, situándose en 4.915 puntos. Este descenso marca un retorno a la presión vendedora, reforzando la tendencia bajista en el corto plazo. En paralelo, el dólar a la vista también experimentó una caída, cerrando por debajo de los R$ 4,90 por primera vez en más de dos años. Esta situación se produce en un contexto de debilitamiento de la moneda estadounidense a nivel global, impulsada por datos de empleo más sólidos en Estados Unidos que han reducido la percepción de riesgo de un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal.

El entorno en Brasil ha mostrado un clima más favorable para el riesgo, lo que ha beneficiado a los activos locales. La caída del dólar ha coincidido con un avance en la bolsa brasileña, impulsada por la temporada de resultados corporativos. Sin embargo, los traders de dólar deben estar atentos a las noticias geopolíticas y a los indicadores económicos de EE. UU., que continúan influyendo en la volatilidad del mercado en el corto plazo. La situación actual refleja un delicado equilibrio entre los factores internos y externos que afectan al real brasileño y, por ende, al minidólar.

En el análisis técnico, el gráfico de 15 minutos muestra que el minidólar ha retomado una tendencia bajista después de un intento de recuperación. El cierre por debajo de las medias móviles de 9 y 21 períodos indica una dominancia vendedora en el intradía. Para que la tendencia bajista continúe, es crucial que se pierdan los niveles de 4.913/4.904 puntos. Si se rompe esta zona, el flujo vendedor podría intensificarse, con objetivos en 4.890/4.883 y, en extensión, 4.870/4.857 puntos. Por el contrario, un repunte comprador requeriría un rompimiento sostenido de 4.929/4.942 puntos, lo que podría llevar al activo a buscar niveles de 4.964,5/4.975.

En el gráfico diario, la tendencia bajista se ha consolidado, con el último cierre negativo que refuerza el flujo vendedor. El minidólar sigue operando por debajo de las medias de 9 y 21 períodos, lo que sugiere un potencial para continuar con el movimiento bajista. Para que el mercado recupere fuerza compradora, sería necesario superar los niveles de 4.960/4.985/5.035,5, lo que abriría espacio para alcanzar 5.078/5.125 puntos. En caso de que se pierdan los niveles de 4.913/4.842, el flujo vendedor podría acelerarse hacia 4.806,5/4.733 puntos.

Mirando hacia el futuro, el gráfico de 60 minutos también muestra que el minidólar se mantiene presionado, negociando por debajo de las medias móviles de 9 y 21 períodos. Para una posible recuperación, se requeriría un rompimiento de la zona de 4.942/4.964,5 puntos. Si esto se logra, el activo podría buscar niveles de 4.985/4.994, con proyecciones más largas en 5.017 y 5.035,5 puntos. En contraposición, la continuación de la baja dependerá de la pérdida de 4.913/4.883 puntos, donde el flujo vendedor podría intensificarse, con objetivos en 4.857/4.841 y potencialmente extendiéndose hasta 4.827/4.806 puntos.