El gobierno de Javier Milei ha tomado medidas significativas en su administración, buscando estabilizar la situación política interna y avanzar con su plan de ajuste fiscal. En una reunión de gabinete que se extendió por dos horas y media, el presidente Milei reafirmó su apoyo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo investigación por supuestas irregularidades patrimoniales. Esta reunión se produjo en un contexto de creciente tensión política, donde Adorni presentó un plan de gestión para 2026/27 que incluye una segunda fase de la "motosierra", que implica retiros voluntarios y desvinculaciones masivas en el sector público.

El respaldo del presidente Milei a Adorni es crucial, especialmente considerando que el jefe de Gabinete ha sido objeto de críticas de figuras políticas como Patricia Bullrich, quien ha exigido la presentación de su declaración jurada para disipar las dudas sobre su gestión. A pesar de las presiones, Milei ha dejado claro que no tiene intención de destituir a Adorni, lo que podría ser interpretado como una señal de fortaleza interna en su gobierno. Esta situación se da en un contexto donde la administración busca implementar recortes significativos en el gasto público, lo que podría tener repercusiones en la economía y en la percepción de los inversores sobre la estabilidad del gobierno.