En los últimos meses, el precio de Ether (ETH) ha mostrado una notable resistencia a mantenerse por encima de los $2,400, un nivel que ha actuado como un techo psicológico para los inversores. Desde hace tres meses, Ether ha caído un 21% en lo que va de 2026, lo que contrasta con la recuperación de otros activos en el mercado de criptomonedas. Esta situación ha generado incertidumbre entre los inversores, quienes ven cómo Ether no logra seguir el ritmo de la recuperación del mercado en general.

La capitalización total del mercado de criptomonedas ha disminuido un 11% en lo que va del año, lo que indica que Ether enfrenta vientos en contra específicos. Uno de los factores que contribuyen a esta tendencia es la caída en la actividad de aplicaciones descentralizadas (DApps), que ha disminuido considerablemente. En los últimos seis meses, los volúmenes de intercambio en exchanges descentralizados (DEX) han caído un 53%, lo que ha afectado directamente los ingresos generados por las DApps en un 49%. Esta disminución en la actividad se ha visto impulsada por la caída en los precios de las memecoins y los lanzamientos de tokens, así como por problemas de seguridad que han afectado la confianza en el sector.