El dólar global experimentó una caída del 0,3% este miércoles, cerrando en 97,99 puntos, tras alcanzar un mínimo de 97,62, el nivel más bajo desde antes de los ataques estadounidenses contra Irán a fines de febrero. Este retroceso se produjo en un contexto de optimismo en los mercados internacionales, impulsado por la expectativa de un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán que podría llevar a una desescalada en el conflicto en Medio Oriente. Las bolsas de valores, por su parte, marcaron récords históricos, especialmente en el sector tecnológico, donde el índice Nasdaq subió un 2% y alcanzó un nuevo máximo histórico.

Las versiones sobre un posible memorando de entendimiento entre Washington y Teherán han generado un ambiente favorable para el riesgo en los mercados. Según informes, ambas partes estarían cerca de alcanzar un acuerdo, lo que ha llevado a los inversores a posicionarse en activos más riesgosos. Michael Brown, estratega sénior de Pepperstone, indicó que el tono positivo en el mercado está ejerciendo una fuerte presión sobre el dólar, lo que se traduce en un debilitamiento de la divisa estadounidense frente a otras monedas. Este fenómeno también se vio reflejado en el yen japonés, que alcanzó su menor nivel desde febrero, lo que ha alimentado especulaciones sobre una posible intervención del Ministerio de Finanzas japonés.