Un informe reciente de la empresa estadounidense Project Eleven, especializada en criptografía post-cuántica, ha generado preocupación en el ámbito de las criptomonedas al afirmar que el Bitcoin podría ser vulnerable a ataques de computación cuántica tan pronto como en 2030. Este escenario, aunque alarmante, tiene como fecha base el año 2033 para un evento conocido como Q-Day, donde se espera que la computación cuántica alcance un nivel que comprometa la seguridad de las criptomonedas. Esta situación es crítica, ya que la naturaleza descentralizada de las blockchains las hace especialmente susceptibles a estos avances tecnológicos.

Los expertos de Project Eleven argumentan que los sistemas de blockchain, que dependen de la criptografía asimétrica, podrían quedar obsoletos en la próxima década debido a los rápidos avances en la tecnología de computación cuántica. Según el informe, pequeñas mejoras en la eficiencia de los qubits, que son las unidades básicas de información en la computación cuántica, pueden llevar a desarrollos significativos sin previo aviso. Esto significa que lo que hoy parece un progreso incremental podría rápidamente convertirse en una amenaza crítica para la seguridad de las criptomonedas.