- El gasto del gobierno central en Brasil ha crecido un 20% en los últimos cuatro años, lo que es insostenible.
- La carga tributaria en Brasil supera el 32% del PIB, muy por encima del promedio de 22% en América Latina.
- Se proyecta que la tasa Selic alcance el 13,25% a finales de 2026, un aumento respecto a expectativas anteriores.
- El PIB brasileño creció aproximadamente un 1% en el primer trimestre de 2026, superando expectativas.
- La inflación en Brasil podría superar el 5% en 2026, influenciada por factores como El Niño.
El economista Mansueto Almeida, ex-secretario del Tesoro Nacional de Brasil, ha afirmado que el país no atraviesa uno de sus peores momentos económicos, pero sí enfrenta un desequilibrio fiscal que necesita ser abordado con urgencia. Durante el ETF Day, un evento organizado por BTG Pactual, Almeida destacó que el ajuste fiscal es inevitable y debe ser diferente al de los últimos cuatro años, que se centró en aumentar tanto la recaudación como el gasto. Este enfoque ha llevado a un crecimiento real del gasto del gobierno central del 20% en este ciclo, lo que es insostenible a largo plazo.
Almeida subrayó que el Brasil ya tiene una carga tributaria que supera el 32% del PIB, muy por encima del promedio de 22% en América Latina. Este alto nivel de impuestos no puede seguir aumentando cada año, especialmente en un país en desarrollo. El economista advirtió que un ajuste fiscal que implique un aumento de la carga tributaria en un contexto de pleno empleo podría resultar inflacionario, lo que complicaría aún más la situación económica del país.
El próximo gobierno, independientemente de su composición, deberá centrarse en el control del gasto público para generar un entorno propicio para la reducción de las tasas de interés. Almeida sugirió que un enfoque más gradual en el ajuste fiscal podría ser más efectivo, ya que la confianza en que el gobierno está abordando el problema podría llevar a una disminución de las tasas de interés a largo plazo. Actualmente, el rendimiento real de los títulos públicos en Brasil se sitúa en torno al 7% anual, un nivel que no es sostenible y que necesita ser revisado.
El contexto económico brasileño muestra señales de fortaleza, con un crecimiento del PIB estimado en alrededor del 1% para el primer trimestre de 2026, lo que ha llevado a una revisión al alza de las expectativas de la tasa Selic. Esta tasa, que se esperaba en un 11% a finales de 2026, ahora se proyecta en un 13,25%, lo que refleja la necesidad de un enfoque más cauteloso en la política monetaria. Sin embargo, la inflación también es una preocupación, con proyecciones que sugieren que podría superar el 5% en 2026, especialmente debido a factores externos como el fenómeno de El Niño.
Para los inversores, la situación fiscal de Brasil es un punto crítico a seguir. La capacidad del próximo gobierno para implementar un ajuste fiscal efectivo y controlar el gasto público será fundamental para determinar la dirección de las tasas de interés y, por ende, el rendimiento de los activos financieros. Los próximos meses serán cruciales, ya que se espera que el nuevo gobierno asuma el poder y comience a implementar políticas que podrían tener un impacto significativo en la economía y los mercados financieros del país.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.