Los principales índices bursátiles de Estados Unidos experimentaron caídas significativas el día de hoy, con el S&P 500 bajando un 0.35%, el Dow Jones Industrial Average cayendo un 0.75% y el Nasdaq 100 disminuyendo un 0.23%. Esta tendencia a la baja se produjo tras un repunte inicial, donde el Nasdaq 100 alcanzó un nuevo máximo histórico. Las tensiones en el Medio Oriente, específicamente un ataque con drones iraníes que provocó un incendio en la zona industrial petrolera de Fujairah, Emiratos Árabes Unidos, han generado preocupación entre los inversores, lo que llevó a una rápida reversión en el mercado. Además, el anuncio de una advertencia de amenaza de misiles por parte de los EAU, tras un ataque a un petrolero, ha intensificado la incertidumbre en los mercados financieros.

A pesar de estas tensiones geopolíticas, los datos económicos de Estados Unidos han mostrado señales de fortaleza. Los pedidos de fábrica de marzo aumentaron un 1.5% en comparación con el mes anterior, superando las expectativas de un incremento del 0.6%. Este crecimiento en los pedidos de fábrica es el más significativo en cuatro meses y sugiere que la economía estadounidense podría estar resistiendo las presiones inflacionarias y las incertidumbres globales. Sin embargo, el aumento en los precios del petróleo, que se recuperaron más de un 3% tras los ataques iraníes, podría complicar la situación, ya que eleva las expectativas de inflación y afecta las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.