- La tarifa cero en transporte público podría inyectar R$ 60,3 mil millones anuales en la economía brasileña.
- El estudio estima que la inyección neta real, descontando exenciones existentes, sería de R$ 45,6 mil millones.
- La propuesta podría actuar como un 'salario indirecto' para las poblaciones más vulnerables, incluyendo a la población negra y residentes de periferias.
- El financiamiento de la tarifa cero podría provenir de un cambio en el sistema de vale-transporte, eximiendo a un 81,5% de las empresas de contribuciones.
- La implementación de esta política podría aumentar el consumo y la recaudación fiscal en Brasil.
Un reciente estudio de la Universidad de Brasilia (UnB) y la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ) ha revelado que la implementación de la tarifa cero en el transporte público de las 27 capitales brasileñas podría inyectar anualmente R$ 60,3 mil millones en la economía del país. Esta cifra es comparable al impacto que tuvo el Programa Bolsa Família en su momento. La investigación, presentada el 5 de mayo, sugiere que esta medida no solo beneficiaría a la economía, sino que también podría ser un paso significativo hacia la reducción de las desigualdades raciales y sociales en Brasil.
La propuesta de tarifa cero se centra en el transporte metropolitano, abarcando tanto autobuses como sistemas de trenes. Los investigadores utilizaron datos de la Pesquisa Nacional de Mobilidade de 2024, junto con indicadores de las operadoras de transporte. Es importante destacar que el estudio considera las exenciones y gratuidades existentes, como las que benefician a ancianos y estudiantes, descontando aproximadamente R$ 14,7 mil millones de la inyección total. Esto lleva a una inyección neta real de R$ 45,6 mil millones, lo que representa una liquidez inmediata para las familias brasileñas.
El profesor Thiago Trindade, coordinador del estudio, argumenta que la tarifa cero podría actuar como un "salario indirecto" para las poblaciones más vulnerables, incluyendo a la población negra y a los residentes de áreas periféricas. En este sentido, la gratuidad del transporte se podría considerar un derecho social, similar a la educación pública o al sistema de salud. Esto podría transformar la manera en que se concibe el transporte público en Brasil, promoviendo una mayor equidad social.
Desde el punto de vista financiero, la implementación de esta política podría tener implicancias significativas. La inyección de R$ 60,3 mil millones podría traducirse en un aumento del consumo y, por ende, en un incremento de la recaudación fiscal a través de impuestos sobre productos. Esto podría ser un factor positivo para la economía brasileña, que ha estado lidiando con desafíos económicos en los últimos años. Además, el estudio sugiere que el financiamiento de esta política podría provenir de un cambio en el sistema de vale-transporte, donde un alto porcentaje de empresas estarían exentas de contribuciones, lo que podría facilitar su implementación sin afectar el presupuesto federal.
A futuro, es crucial monitorear cómo el gobierno brasileño evalúa la viabilidad de esta propuesta. Con el apoyo de la Frente Parlamentar en Defensa de la Tarifa Zero y la Fundación Rosa Luxemburgo, se espera que se realicen más estudios y debates sobre el tema. La discusión sobre la tarifa cero podría ser un tema central en la agenda política de Brasil en los próximos meses, especialmente en el contexto de las elecciones y la búsqueda de políticas que promuevan la inclusión social y la justicia económica. Las decisiones que se tomen en este ámbito podrían tener repercusiones no solo en Brasil, sino también en la región, dado que otros países podrían observar y aprender de esta experiencia.
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