En el campeonato global de surf realizado en Saquarema, Brasil, se recolectaron aproximadamente tres toneladas de residuos, destacando un impresionante índice de reaprovechamiento del 99%. Este evento, parte del circuito mundial de la World Surf League (WSL), no solo promueve el deporte, sino que también implementa un programa de economía circular que transforma desechos en elementos útiles para la protección del medio ambiente. La lona utilizada en la estructura del evento se convierte en mourões, que ayudan a proteger la restinga, un ecosistema costero vital para la estabilidad climática y la biodiversidad.

Desde 2019, la WSL ha estado trabajando en Brasil para escalar sus iniciativas de sostenibilidad. En la edición de 2025 del Rio Pro, se logró evitar la emisión de aproximadamente 3 mil kg de CO2 y se generó un ahorro de más de 12 mil kWh de energía. Este tipo de iniciativas no solo contribuyen a la conservación del medio ambiente, sino que también generan un impacto económico significativo en la región. En 2025, el evento movilizó cerca de R$ 179 millones y creó más de 6 mil empleos en Saquarema, una cifra que se espera se repita en el presente año.

La elección de Saquarema como sede de este programa no es casual. La Praia de Itaúna es reconocida por tener algunas de las olas más potentes de Brasil, lo que la convierte en un lugar ideal para atraer competiciones internacionales y, al mismo tiempo, fomentar un legado ambiental positivo. A través de la colaboración con cooperativas locales, se realizan mutirones de limpieza de playas y actividades educativas en escuelas públicas, integrando a la comunidad en la gestión de residuos y la preservación del entorno.

Para los inversores, esta tendencia hacia la sostenibilidad en eventos deportivos puede ser un indicador de cómo las empresas están adaptándose a las demandas de un mercado cada vez más consciente del medio ambiente. La WSL ha demostrado que es posible combinar la promoción del deporte con prácticas responsables que beneficien tanto a la economía local como al medio ambiente. Esto puede abrir oportunidades para empresas que buscan alinearse con iniciativas de sostenibilidad y economía circular.

De cara al futuro, la WSL planea continuar expandiendo sus acciones de circularidad y preservación costera. En 2026, se espera que el modelo de reaprovechamiento de residuos se amplíe a otras etapas del Circuito Banco do Brasil de Surf, que incluye ciudades como Salvador y Natal. Este enfoque no solo busca un impacto inmediato, sino que también se enfoca en la creación de un legado duradero para las comunidades locales y el medio ambiente, lo que podría influir en la percepción de los inversores sobre la viabilidad de proyectos sostenibles en la región.