En la actualidad, los feedlots argentinos atraviesan una fase de intensa actividad, con 2,1 millones de cabezas de ganado encerradas en corrales, lo que representa un nivel de ocupación del 71%. Este dato, proporcionado por la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), muestra un incremento de cuatro puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, a pesar de esta ocupación elevada, los márgenes de rentabilidad se mantienen ajustados, debido a la estrecha relación entre los precios de compra y venta de la hacienda, lo que obliga a los productores a enfocarse en la eficiencia dentro de sus operaciones para maximizar sus resultados económicos.

La zafra vacuna se encuentra en su recta final, y los feedlots están experimentando un promedio de permanencia de 125 días para las categorías de ganado. En este contexto, la eficiencia en la producción se vuelve crucial, ya que los kilos generados durante el proceso de engorde son determinantes para el éxito financiero. La relación entre el costo de la hacienda de invernada y el precio de venta del ganado engordado se ha vuelto más ajustada, lo que implica que los productores deben optimizar sus operaciones para mantener la rentabilidad.

Una de las novedades más significativas en el sector es la modificación en la estrategia de vacunación contra la aftosa, que ahora se realiza bajo un solo esquema. Esta medida no solo ha reducido costos directos, sino que también ha mejorado la eficiencia productiva. Juan Eiras, directivo de la CAF, destacó que esta nueva estrategia permite un ahorro significativo en el costo de la vacuna, lo que se traduce en beneficios económicos concretos. Además, se ha observado que los animales vacunados bajo este nuevo esquema muestran un mejor desempeño, evitando mermas y pérdidas durante el proceso de engorde.

En términos de mercado, marzo ha presentado señales positivas para la exportación de carne, con un aumento interanual en el volumen exportado, a pesar de la reducción en los días hábiles. Los precios del novillo especial de feedlot se mantienen estables, superando los $8000 por kilo de carne más IVA, lo que favorece especialmente a las categorías pesadas destinadas a la exportación. La reactivación de las delegaciones de Israel para la faena kosher también ha contribuido a dinamizar el sector, mejorando la integración de los frigoríficos y ampliando las oportunidades de venta.

Sin embargo, el mercado interno muestra comportamientos dispares, con una mayor fluidez en los puntos de venta, donde se observan ofertas competitivas en cortes de carne. A pesar de esto, la carne vacuna sigue enfrentando una brecha de precios en comparación con otras proteínas animales, lo que afecta el consumo en un contexto de ingresos ajustados. Además, el clima ha comenzado a influir en la actividad de los feedlots, ya que las lluvias excesivas han obligado a algunos establecimientos a modificar la carga de hacienda, afectando la eficiencia del engorde y aumentando los costos operativos.

Con el cierre de la zafra a la vista, los feedlots argentinos se encuentran en una posición de alta ocupación, pero con márgenes finos que dependen de la eficiencia productiva. La mejora en la estrategia de vacunación contra la aftosa se presenta como un factor clave para aumentar la competitividad en un entorno donde cada kilo producido marca la diferencia. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se comporta el mercado interno y externo, así como la evolución de las condiciones climáticas que podrían impactar en la actividad de los feedlots.