Las bolsas de Nueva York cerraron en su mayoría en alza el 1 de mayo de 2026, impulsadas por la publicación de resultados corporativos y noticias sobre un nuevo intento de acuerdo entre Irán y Estados Unidos para resolver el conflicto en el Medio Oriente. El S&P 500 avanzó un 0,29% hasta alcanzar los 7.230,12 puntos, marcando un nuevo récord tanto intradía como de cierre. Por su parte, el Nasdaq ganó un 0,89% y también alcanzó máximos históricos, mientras que el Dow Jones cerró en baja, cayendo un 0,31% hasta los 49.499,27 puntos, afectado por la debilidad en el sector energético debido a la caída en los precios del petróleo.

En el contexto de los resultados trimestrales, las acciones de Apple subieron un 3,28%, mientras que ExxonMobil y Chevron cayeron un 1,02% y un 1,39% respectivamente. La compañía Atlassian destacó al dispararse un 29,58% tras reportar un fuerte crecimiento en sus áreas de nube y centros de datos. En contraste, Roblox sufrió una caída de más del 18% después de que la empresa revisara drásticamente a la baja sus proyecciones para el año, citando que los nuevos recursos de seguridad infantil estaban afectando sus resultados.

La situación en el sector aéreo también fue notable, con Spirit Airlines cayendo un 25% tras informes de que la compañía se estaba preparando para cerrar operaciones. A pesar de esto, el presidente estadounidense, Donald Trump, indicó que consideraría ayudar a Spirit con un acuerdo, aunque subrayó que los intereses de Estados Unidos deben ser prioritarios. Esta dinámica en el sector aéreo puede tener repercusiones en la confianza del consumidor y en el mercado laboral.

Desde una perspectiva más amplia, el análisis del ING sugiere que los mercados financieros están ignorando los aspectos negativos de la estagflación provocada por la guerra, dado que los beneficios corporativos en EE.UU. han mostrado un desempeño sólido. El crecimiento del PIB en el primer trimestre fue robusto, apoyado por la inversión empresarial en inteligencia artificial y un consumidor fuerte, aunque las presiones inflacionarias se han hecho evidentes en los datos de ingresos y gastos de marzo. Esto podría influir en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal en el futuro cercano.

Mirando hacia adelante, los inversores deben estar atentos a las próximas publicaciones de resultados trimestrales y a las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. La próxima reunión está programada para el 10 de mayo, donde se espera que se discutan las tasas de interés en un contexto de inflación creciente. Además, la evolución de la situación en el Medio Oriente y su impacto en los mercados de energía será un factor clave a monitorear, especialmente para aquellos que operan en mercados emergentes como Argentina, donde los precios de las materias primas son cruciales para la economía local.