- La deuda de EE.UU. alcanzará más del 120% del PIB en 2024, según Fitch.
- El déficit fiscal se estima en un 7,9% del PIB para este año y el próximo.
- Fitch rebajó la calificación crediticia de EE.UU. a AA+ en agosto de 2023.
- Las elecciones de medio término en noviembre podrían influir en la política fiscal del país.
- La carga de la deuda de EE.UU. es significativamente más alta que la de otros países con calificación AA.
La agencia de calificación Fitch Ratings ha emitido una advertencia sobre el creciente riesgo de la deuda de Estados Unidos, proyectando que esta alcanzará niveles superiores al 120% del PIB para el año 2024. Este aumento significativo se debe a un déficit fiscal en expansión, que se estima en un 7,9% del PIB tanto para este año como para el próximo. La situación se complica aún más por la incertidumbre política en torno a las elecciones legislativas de medio término, programadas para noviembre, que podrían influir en la capacidad del gobierno para manejar su deuda de manera efectiva.
La Fitch ha señalado que la posición fiscal de EE.UU. se deteriorará debido a los recortes de impuestos propuestos en el "One Big Beautiful Bill Act", a pesar de que se espera que algunas compensaciones provengan de ingresos por tarifas. Este contexto ha llevado a la agencia a rebajar la calificación crediticia de EE.UU. a AA+ en agosto de 2023, citando preocupaciones sobre disputas políticas que han llevado al país al borde de un incumplimiento de pagos. Esta situación no es única de EE.UU.; países como Brasil también enfrentan desafíos fiscales significativos, lo que pone de manifiesto un problema estructural en varias economías de la región.
En comparación con otros países que tienen una calificación similar, la carga de la deuda de EE.UU. es notablemente más alta. La Fitch destaca que, a pesar de la fortaleza del dólar como moneda de reserva global y la robustez de los mercados de capitales estadounidenses, la creciente deuda podría generar desconfianza entre los inversores. Esto es especialmente relevante para los mercados emergentes, como Argentina, donde las fluctuaciones en la economía estadounidense pueden tener un efecto dominó en la percepción del riesgo y en los costos de financiamiento.
Para los inversores argentinos, esta situación implica un aumento en la volatilidad de los mercados. La posibilidad de un gobierno dividido tras las elecciones podría complicar aún más la aprobación de paquetes fiscales necesarios para estabilizar la economía. Además, la incertidumbre sobre la política fiscal de EE.UU. puede influir en las decisiones de inversión en la región, afectando tanto a las acciones como a los bonos. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan las elecciones y a las políticas que se implementen posteriormente, ya que esto podría tener un impacto directo en el riesgo país y en el costo del financiamiento en Argentina.
A medida que se acercan las elecciones de medio término, es crucial monitorear los resultados y las posibles alianzas políticas que podrían surgir. La Fitch ha indicado que un control demócrata sobre una o ambas cámaras del Congreso podría proporcionar un freno a las políticas fiscales expansivas del ejecutivo, mientras que un gobierno dividido podría resultar en estancamientos legislativos. Este contexto podría influir en la percepción del riesgo de los activos argentinos, especialmente si la deuda de EE.UU. continúa aumentando y genera presiones en los mercados globales.
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