La fabricante brasileña de materiales de construcción, Dexco, ha anunciado que seguirá con su programa de desalavancaje durante el año 2026, según lo indicado por sus ejecutivos en una reciente reunión con analistas. La empresa cerró 2025 con una relación de deuda neta sobre EBITDA de 3,35 veces, un aumento respecto a 3,01 veces al final de 2024, y se proyecta que este indicador se reduzca a 2,7 veces para finales de 2026.

El CEO de Dexco, Raul Guaragna, mencionó que están evaluando diversas alternativas para la venta de activos operacionales y no operacionales, habiendo generado ingresos por R$ 115 millones en ventas de activos durante 2025. Además, la compañía busca volver a generar flujo de caja positivo de manera consistente, tras reportar un flujo de caja libre negativo de R$ 46,6 millones en 2025, en comparación con un flujo positivo de R$ 56,8 millones en 2024.

En cuanto a sus divisiones de productos, Dexco ha enfrentado desafíos en el segmento de metales sanitarios debido al aumento en los precios del cobre, lo que llevó a la empresa a implementar incrementos de precios de entre 12% y 20%. A pesar de una caída en las márgenes de este segmento, se espera que en 2026 se logren márgenes más saludables, con proyecciones de alcanzar cifras de doble dígito.

La compañía también ha tomado medidas para optimizar su producción, concentrando la fabricación en menos fábricas y ajustando su portafolio de productos, lo que incluye una reducción del 30% en su oferta de revestimientos cerámicos. A pesar de las dificultades, la división de revestimientos sigue siendo clave para su estrategia de retail, especialmente a través de sus franquicias Casa Dexco, que representan casi el 50% de las ventas de las tiendas especializadas.