En 2025, el Nordeste de Brasil ha sorprendido al volver a posicionarse entre las regiones líderes en la generación de empleos formales en la construcción civil, después de seis años de ausencia en el ranking. Tres estados de esta región, Pernambuco, Bahia y Ceará, se ubicaron entre los cinco que más empleos con contrato formal crearon, sumando un total de aproximadamente 34.000 nuevas vacantes. Este resurgimiento es un indicativo de la recuperación económica que está experimentando el Nordeste, que ha logrado uno de los mayores saldos de empleos formales del país, solo superado por el Sudeste, tradicionalmente más fuerte en este sector.

La construcción civil en Brasil representa entre el 6% y el 8% del total de empleos formales, lo que se traduce en aproximadamente 2,5 a 3 millones de trabajadores en este sector. Con un total de 43 a 45 millones de empleos formales en el país, la construcción juega un papel crucial en la economía. La Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC) reporta que São Paulo lidera la creación de empleos con 23.591 vacantes, seguido de cerca por Pernambuco con 15.113, Bahia con 10.055 y Ceará con 9.486. Este panorama indica un cambio significativo en la dinámica del mercado laboral, donde el Nordeste comienza a recuperar protagonismo.

El crecimiento en la generación de empleos en la construcción en el Nordeste se atribuye a varios factores, entre ellos, la implementación de programas habitacionales como el Minha Casa Minha Vida, así como inversiones tanto públicas como privadas en infraestructura. Estos programas no solo estimulan la demanda de mano de obra calificada, sino que también generan un efecto multiplicador en otros sectores de la economía, como el comercio y los servicios, lo que a su vez incrementa la necesidad de contratación. Fernando Guedes, presidente de la CBIC, destaca que este crecimiento es resultado directo de los esfuerzos en el programa habitacional, que ha revitalizado el mercado de la construcción en la región.

Sin embargo, no todo son buenas noticias. Minas Gerais, por ejemplo, ha tenido un desempeño negativo en el sector, cerrando 2025 con una pérdida de 6.200 empleos formales en la construcción. Este déficit se debe principalmente a despidos en proyectos de infraestructura, lo que resalta la volatilidad del empleo en este sector, que depende en gran medida de la inversión pública y privada. La situación en Minas Gerais contrasta con el crecimiento del Nordeste, lo que sugiere que la recuperación económica no es uniforme en todo el país.

Para los inversores, el crecimiento del sector de la construcción en el Nordeste presenta oportunidades interesantes. Existen varias empresas del sector que cotizan en la Bolsa de Valores de Brasil (B3), como Moura Dubeux Engenharia S.A. (MDNE3), Direcional Engenharia S.A. (DIRR3), MRV Engenharia e Participações S.A. (MRVE3) y Lavvi S.A. (LAVV3), que podrían beneficiarse de esta tendencia. A pesar de los desafíos, como el aumento de costos de materiales y mano de obra, las proyecciones de la CBIC sugieren que el sector seguirá creciendo en 2026, impulsado por un consumo interno robusto y programas sociales que fomentan la construcción.

En este contexto, es importante seguir de cerca la evolución del mercado laboral en Brasil, especialmente en el Nordeste, donde el crecimiento de la construcción podría ser un indicador de una recuperación económica más amplia. La situación del empleo formal en comparación con el número de beneficiarios de programas sociales como el Bolsa Familia también merece atención, ya que en diez estados brasileños hay más personas recibiendo este subsidio que empleos formales activos. Este dato refleja desafíos estructurales que aún persisten en la región, a pesar de los avances recientes en el sector de la construcción.