El oro cerró la sesión del miércoles 29 de abril con una caída del 1%, cotizando a USD 4.561,5 por onza-troy. Esta disminución se produjo en medio de la expectativa de que el Federal Reserve mantenga su tasa de interés en el rango de 3,50% a 3,75%, lo que generó un ambiente de aversión al riesgo en los mercados globales. Además, la falta de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha contribuido a la incertidumbre, lo que ha afectado negativamente el precio del metal precioso.

En el contexto de la Comex, la división de metales de la bolsa de Nueva York, la plata también experimentó una baja significativa, cerrando en USD 71,569, lo que representa una caída del 2,3%. Este comportamiento de los metales preciosos se alinea con una tendencia observada desde el inicio del conflicto en el Medio Oriente, donde tanto el oro como la plata han visto una disminución en sus precios. Según el Saxo Bank, esta desvalorización no se debe a un debilitamiento de los fundamentos a largo plazo de estos metales, sino a un cambio abrupto en el entorno macroeconómico.

El conflicto en el Medio Oriente se ha intensificado, con Estados Unidos reafirmando su postura de mantener un bloqueo naval contra Irán. Este endurecimiento de la política estadounidense ha llevado a Teherán a advertir sobre una respuesta “sin precedentes” si las acciones de Washington continúan. La situación actual sugiere que el conflicto está lejos de resolverse, lo que podría seguir afectando la confianza de los inversores y, por ende, el precio del oro.

Para los inversores, la caída del oro a niveles de USD 4.500 representa un punto crítico, ya que es el nivel más bajo en casi un mes. La reanudación de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la posible reapertura del Estrecho de Ormuz son factores que podrían influir en los precios de los metales preciosos en el corto plazo. Un eventual acuerdo que permita la reducción de tensiones podría ser un catalizador para un repunte en los precios del oro y la plata, especialmente si esto conlleva una disminución en los precios del petróleo.

A medida que se avanza hacia el cierre del mes, el mercado estará atento a la evolución de las negociaciones entre Teherán y Washington. La próxima reunión del Federal Reserve, programada para el 15 de mayo, también será un evento clave a monitorear, ya que cualquier cambio en la política monetaria podría tener un impacto significativo en los precios de los metales preciosos. Los inversores deben estar preparados para posibles fluctuaciones en el mercado, dependiendo de la evolución de la situación geopolítica y económica en la región.