El gobierno canadiense ha propuesto la prohibición de los cajeros automáticos de Bitcoin y otras criptomonedas, argumentando que se han convertido en una herramienta clave para estafadores y lavadores de dinero. En su Informe Económico de Primavera 2026, publicado el 28 de abril, Ottawa señala que estos dispositivos son un método principal para que los delincuentes defrauden a las víctimas y para que los criminales introduzcan los ingresos de sus actividades ilícitas en el ecosistema cripto. Esta medida se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por parte de las autoridades canadienses para aumentar la supervisión sobre los sectores de criptomonedas que presentan un alto riesgo, especialmente en un contexto donde los casos de fraude han aumentado significativamente en el país.

Desde la activación del primer cajero automático de Bitcoin en 2013 en Vancouver, Canadá ha crecido hasta convertirse en uno de los mercados más densamente poblados de cajeros automáticos de criptomonedas a nivel mundial, representando aproximadamente el 10.1% del total global, solo detrás de Estados Unidos. Esta alta concentración ha generado preocupaciones sobre la exposición desproporcionada del país a fraudes relacionados con criptomonedas. Un análisis reciente del Centro de Análisis de Transacciones y Reportes Financieros de Canadá (FINTRAC) reveló que los cajeros automáticos de criptomonedas son utilizados predominantemente por estafadores para extraer dinero de las víctimas, lo que ha llevado a un aumento notable en los casos reportados por las agencias de seguridad.

Las autoridades canadienses han documentado un aumento en los casos donde las víctimas son instruidas para depositar efectivo en estos cajeros bajo pretextos como el pago de deudas fiscales o la recuperación de cuentas hackeadas. Este fenómeno ha llevado a Ottawa a implementar medidas más estrictas, que incluyen la creación de una nueva Agencia de Crímenes Financieros y la ampliación de las herramientas de FINTRAC para rechazar o revocar registros de empresas de servicios monetarios que no cumplan con las regulaciones. Además, se está avanzando en un marco federal para stablecoins que requerirá que los emisores de monedas referenciadas a fiat se registren y mantengan reservas adecuadas.

Para los inversores, esta situación plantea un nuevo escenario en el que la regulación del sector cripto podría intensificarse, afectando potencialmente la liquidez y la accesibilidad de las criptomonedas en el mercado canadiense. La prohibición de los cajeros automáticos podría llevar a una disminución en la adopción de criptomonedas entre los usuarios minoristas, lo que a su vez podría impactar en el valor de activos digitales. Además, la creciente regulación en Canadá podría servir como un modelo para otros países en la región, incluida Argentina, donde el uso de criptomonedas también ha ido en aumento.

En el futuro, será crucial observar cómo se desarrollan estas regulaciones y su implementación. La fecha límite para que las nuevas regulaciones entren en vigor está prevista para 2027, lo que significa que los inversores deben estar atentos a cualquier cambio en el marco regulatorio que pueda surgir en los próximos meses. También será importante monitorear la reacción del mercado a estas medidas y cómo podrían influir en la percepción pública y la confianza en las criptomonedas en Canadá y más allá.