Cuatro agencias gubernamentales de Japón han emitido una advertencia sobre los riesgos de lavado de dinero (AML) asociados con el uso de criptomonedas en transacciones inmobiliarias. Esta solicitud conjunta, publicada el martes, proviene del Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo, la Agencia de Servicios Financieros, la Agencia Nacional de Policía y el Ministerio de Finanzas. Las entidades reguladoras han instado a los organismos de la industria a implementar un cumplimiento más estricto en el manejo de criptoactivos en el sector inmobiliario, señalando que estos activos digitales pueden ser utilizados como un método de pago para actividades ilícitas, dada su capacidad para ser transferidos instantáneamente a través de fronteras nacionales.

La solicitud enfatiza que los agentes inmobiliarios deben llevar a cabo una debida diligencia sobre los clientes involucrados en transacciones que incluyan criptomonedas, conforme a la Ley de Prevención de Transferencia de Proceeds Criminales de Japón. Esto implica que deben presentar informes de transacciones sospechosas a las autoridades y notificar a la policía si se sospecha de actividad criminal. Este enfoque lleva las expectativas de AML, típicas de las instituciones bancarias, al ámbito de las transacciones inmobiliarias que involucran criptomonedas.

Además, se ha advertido que convertir criptomonedas a moneda fiat en nombre de los clientes podría ser considerado como una actividad de intercambio de criptoactivos bajo la Ley de Servicios de Pago, lo que conlleva riesgos legales si se realiza sin el registro correspondiente. Las plataformas de intercambio de criptomonedas también han sido instadas a estar atentas a situaciones en las que un cliente reciba ingresos por la venta de propiedades en criptomonedas y luego intente realizar transacciones inusualmente grandes que no coincidan con su perfil financiero.

Este cambio en la regulación se produce en un contexto donde Japón ha estado revisando su marco legal para las criptomonedas. A principios de este mes, el país modificó su Ley de Instrumentos Financieros y de Intercambio para clasificar los criptoactivos como instrumentos financieros, sacándolos de la categoría de pagos y colocándolos bajo un marco regulatorio similar al de los valores tradicionales. Esta modificación prohíbe el uso de información no divulgada para manipulación del mercado y exige a los emisores de criptomonedas que publiquen informes anuales, además de endurecer las sanciones para los intercambios no registrados.

Para los inversores, este desarrollo puede tener implicaciones significativas, especialmente en la forma en que se manejan las inversiones en criptomonedas y bienes raíces. La creciente regulación en Japón podría influir en la percepción global de las criptomonedas y su uso en transacciones inmobiliarias. A medida que otros países observan estas medidas, podría haber un efecto dominó que lleve a regulaciones más estrictas en otros mercados, incluyendo América Latina, donde el uso de criptomonedas también está en aumento.

A futuro, será importante monitorear cómo estas regulaciones impactan el mercado de criptomonedas y bienes raíces en Japón y si otros países adoptan medidas similares. La próxima reunión del G20, programada para noviembre, podría ser un punto de discusión clave sobre la regulación de criptomonedas a nivel global, lo que podría influir en la dirección de las políticas en la región de América Latina, incluida Argentina, donde el uso de criptomonedas ha crecido en medio de la inflación y la inestabilidad económica.