Las acciones de Intel experimentaron un notable aumento del 24% el pasado viernes, marcando su mejor desempeño desde octubre de 1987. Este repunte se produce en un contexto de creciente demanda por inteligencia artificial (IA), lo que ha revitalizado el interés de los inversores en la compañía. Al cierre, las acciones alcanzaron un precio de $82.57, lo que representa un incremento del 124% en lo que va del año, tras un salto del 84% en 2025. Este rally se suma a una ganancia del 23% registrada el 18 de septiembre, cuando Nvidia anunció una inversión de $5 mil millones en Intel.

El nuevo CEO, Lip-Bu Tan, asumió el cargo a principios del año pasado y ha logrado atraer inversiones significativas, tanto del gobierno de Estados Unidos como de Nvidia. Esto ha permitido a Intel posicionarse nuevamente en el competitivo mercado de la IA, del cual había estado marginado en los últimos años debido a retrasos en la producción y la falta de clientes importantes para su negocio de fabricación de chips. Según analistas de Evercore ISI, la estrategia implementada por Tan ha mejorado la situación financiera de la empresa y ha generado expectativas positivas sobre su futuro.

En el primer trimestre, Intel reportó ingresos que superaron las estimaciones, alcanzando los $13.58 mil millones, un aumento del 7.2% en comparación con el año anterior. Este crecimiento es notable, considerando que en cinco de los siete trimestres previos, la compañía había registrado caídas interanuales en sus ingresos. Además, la empresa proporcionó una guía optimista para el segundo trimestre, lo que sugiere que la tendencia de crecimiento podría continuar.

La división de centros de datos de Intel es uno de los principales motores de este crecimiento, con un aumento del 22% en los ingresos, alcanzando los $5.1 mil millones. Este crecimiento se atribuye a la renovada demanda de unidades de procesamiento central (CPU) impulsada por la IA. Tan destacó en la llamada de ganancias que las CPU son una "base indispensable de la era de la IA", lo que subraya la importancia de esta tecnología para el futuro de la empresa. Analistas de Citi también han elevado su calificación sobre las acciones de Intel, anticipando un aumento en las ventas de CPU para todos los proveedores en los próximos años.

La recuperación de Intel es significativa, especialmente considerando que en 2024 la compañía perdió el 60% de su valor, lo que llevó a la salida de su anterior CEO, Pat Gelsinger, en diciembre de ese año. La situación actual marca un cambio drástico en la percepción del mercado sobre la empresa, y muchos analistas están a la espera de los resultados de la nueva tecnología de fabricación de chips de próxima generación, que se espera esté disponible para 2028 o más allá. Tan ha afirmado que múltiples clientes están evaluando esta tecnología, lo que podría ser un factor clave para el crecimiento futuro de Intel.

A medida que avanza el año, será importante seguir de cerca el desarrollo de la tecnología de fabricación de Intel y la respuesta del mercado a sus nuevos productos. Las proyecciones de ventas de CPU y la evolución de la demanda en el sector de la IA serán indicadores cruciales para evaluar la sostenibilidad de este crecimiento. Además, la relación de Intel con Nvidia y el apoyo gubernamental en EE. UU. podrían influir en su capacidad para competir en el mercado global de chips, lo que es relevante para los inversores que buscan oportunidades en el sector tecnológico.