JPMorgan ha destacado que las vulnerabilidades de seguridad persistentes y un valor total bloqueado (TVL) estancado están afectando la atracción institucional hacia las finanzas descentralizadas (DeFi). En su último informe, el banco de inversión de Wall Street señala que el TVL, que representa el valor total de los activos criptográficos depositados en protocolos DeFi, ha sido un indicador clave de la salud del ecosistema. Recientemente, el exploit de KelpDAO eliminó aproximadamente $20 mil millones en TVL en cuestión de días, lo que expone los riesgos estructurales que enfrenta el sector.

El ataque se llevó a cabo a través de un puente entre cadenas, donde un atacante generó $292 millones en rsETH no respaldados y los utilizó como colateral para drenar protocolos de préstamos, dejando alrededor de $200 millones en deuda incobrable. Este incidente no solo afectó a las plataformas directamente involucradas, sino que también provocó una contagión que subrayó cómo la interconexión de DeFi puede amplificar los choques. La complejidad de la infraestructura blockchain, especialmente en los puentes entre cadenas, ha sido señalada como un factor que aumenta la superficie de ataque, lo que ha llevado a pérdidas significativas en el pasado.

A pesar de que el TVL ha mostrado una recuperación parcial en términos de dólares, se ha mantenido prácticamente sin cambios en términos de ether (ETH), lo que plantea dudas sobre la capacidad de DeFi para escalar y atraer a inversores institucionales. Este estancamiento en el crecimiento se produce en un contexto donde las pérdidas por hackeos en 2023 están siguiendo niveles similares a los de 2025, lo que indica que, a pesar de los avances en la auditoría de contratos inteligentes, las vulnerabilidades en la infraestructura y los puentes siguen siendo un riesgo primario.

Los analistas de JPMorgan también han observado que, en tiempos de estrés, los participantes del mercado cripto tienden a refugiarse en stablecoins. Tras el exploit de KelpDAO, se produjo un flujo de capital desde el préstamo DeFi hacia Tether (USDT), que se beneficia de una liquidez más profunda y vías de salida más rápidas. Esto refuerza su papel como un activo de seguridad preferido en momentos de incertidumbre, lo que puede tener implicaciones para la dinámica de inversión en el ecosistema cripto.

En términos de implicancias para los inversores, la erosión de la confianza debido a los hackeos recurrentes puede llevar a una mayor regulación y un enfriamiento en la adopción de DeFi. Cada hackeo importante puede alejar a usuarios e instituciones, lo que a su vez podría ralentizar el crecimiento del sector. A medida que los inversores se mueven hacia activos más seguros, como las stablecoins, es crucial monitorear cómo se desarrollan las tendencias de seguridad y regulación en el espacio DeFi, especialmente en un entorno donde la confianza es fundamental para la adopción masiva.