La proporción de colombianos que poseen vivienda propia ha alcanzado un mínimo histórico del 34,8% en 2025, lo que representa una caída de 8,1 puntos porcentuales en comparación con el 42,9% registrado en 2018. Este descenso se ha visto influenciado por varios factores económicos, incluyendo el aumento en los costos de construcción y las tasas de interés. A pesar de esta disminución, la caída en la tenencia de vivienda no es la más pronunciada en todas las regiones del país; el Atlántico, por ejemplo, ha experimentado una caída de 8,3 puntos porcentuales, mientras que Antioquia y Valle han tenido un retroceso más moderado de cinco puntos porcentuales.

El director Ejecutivo de Estudios Económicos de Grupo Bolívar, Andrés Langeabaek, señala que el aumento en los costos de construcción ha superado el crecimiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mediano plazo. En 2023, el Índice de Costos de la Construcción de Edificaciones del Dane mostró un incremento interanual del 10,34%, siendo Bogotá la región con el mayor aumento, alcanzando un 10,47%. En 2025, aunque la aceleración fue menor, la variación anual se cerró en 3,29%, con Bogotá nuevamente liderando con un 3,62%.

Otro factor crítico que ha contribuido a esta disminución es el aumento en las tasas de interés, que han alcanzado niveles inusitados. Los bonos TES a 10 años, que influyen en el costo del crédito hipotecario, han escalado hasta un rango de 13,4% a 13,7%, lo que encarece aún más la adquisición de vivienda. Guillermo Herrera, presidente de Camacol, critica al gobierno por desmantelar políticas de subsidio que eran esenciales para la adquisición de vivienda, como el programa Mi Casa Ya, justo en un momento en que los costos estaban en aumento. Este desmantelamiento ha llevado a proyecciones de que las iniciaciones de vivienda en 2026 podrían cerrar en los niveles más bajos de la última década.

La inflación también juega un papel importante en este contexto. Se espera que la inflación sin alimentos ni regulados alcance un 5,84% en abril, con un pico proyectado del 6,31% en diciembre. Esto sugiere que el costo de vida seguirá presionando a los colombianos, lo que podría desincentivar aún más la compra de vivienda. La situación actual plantea un desafío significativo para el sector inmobiliario, que ya enfrenta un entorno complicado debido a la combinación de altos costos de construcción y tasas de interés elevadas.

Para los inversores, la situación del mercado de vivienda en Colombia es un indicador importante de la salud económica general. La caída en la propiedad de vivienda puede reflejar una disminución en la confianza del consumidor y un debilitamiento en la demanda de bienes raíces. A medida que se acercan las elecciones y se discuten nuevas políticas económicas, será crucial observar cómo el gobierno aborda el tema de la vivienda y si se implementan nuevas medidas para estimular el sector. Las decisiones políticas en este ámbito pueden tener un impacto directo en la economía colombiana y, por ende, en la región, incluyendo a países vecinos como Argentina, donde la situación del mercado inmobiliario también es un tema de interés.