El par NZD/USD experimentó un aumento del 0.73% el miércoles, alcanzando aproximadamente 0.5940, lo que lo posiciona como el líder en el mapa de divisas frente a sus principales contrapartes. Este repunte se produce tras una caída del par por debajo de la media móvil exponencial de 50 días, influenciada por flujos de refugio seguro relacionados con el conflicto en el Medio Oriente. Sin embargo, el interés comprador se ha manifestado cerca de la media móvil de 200 días, sugiriendo que podría haber soporte en niveles más bajos.

La Reserva del Banco de Nueva Zelanda (RBNZ) mantuvo su tasa de interés en 2.25% en febrero, con un tono dovish que sugiere que la economía tiene margen para recuperarse sin generar inflación excesiva. Esto ha llevado a que las expectativas de un primer aumento de tasas se desplacen hacia diciembre, lo que contrasta con la Reserva del Banco de Australia (RBA), que aumentó su tasa a 3.85% en el mismo mes. Esta diferencia de políticas monetarias ha mantenido al Kiwi bajo presión frente al Dólar Australiano.

En el lado del Dólar estadounidense, este ha retrocedido parte de sus ganancias geopolíticas tras la publicación de datos mixtos. El informe de empleo ADP de febrero mostró un aumento de 63,000 empleos, superando las expectativas, mientras que el índice de gerentes de compras (PMI) de servicios del ISM se disparó a 56.1. Sin embargo, la subíndice de precios pagados cayó, lo que ofrece un pequeño alivio en el frente inflacionario y genera expectativas sobre el informe de nómina no agrícola (NFP) que se publicará el viernes.

Desde una perspectiva técnica, el NZD/USD se encuentra en una fase de corrección, con un sesgo levemente bajista a corto plazo. La resistencia inicial se encuentra en 0.5990, mientras que el soporte se establece en 0.5920, donde convergen la media móvil de 50 días y los recientes mínimos de cierre. La dinámica del mercado sugiere que los vendedores podrían tener la iniciativa a corto plazo, aunque el contexto general sigue siendo de recuperación.