- Kospi cae un 12,1%, marcando su peor día en la historia.
- La caída fue impulsada por la aversión al riesgo y la dependencia del petróleo.
- Samsung y SK Hynix sufrieron pérdidas significativas.
- La incertidumbre geopolítica podría desacelerar el crecimiento económico.
- El Banco Central podría aumentar la liquidez del mercado para estabilizar la situación.
Los mercados asiáticos vivieron un día caótico el 4 de octubre, pero la bolsa de Corea del Sur fue la más afectada, con el índice Kospi cayendo un 12,1%, marcando su peor desempeño diario en la historia. Este desplome fue tan severo que la Korea Exchange tuvo que activar el 'circuit breaker', un mecanismo que interrumpe temporalmente las operaciones en caso de pérdidas drásticas. En contraste, otras bolsas de la región, como Japón y Hong Kong, sufrieron caídas más moderadas de 3,61% y 2,28%, respectivamente.
La caída del Kospi se produce tras un año de impresionante crecimiento del 75%, impulsado por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial. Sin embargo, la escalada de la guerra en el Oriente Medio y el aumento de la aversión al riesgo global llevaron a los inversores a realizar ventas masivas. La dependencia de Corea del Sur de las importaciones de petróleo también ha contribuido a la presión sobre su economía, afectando especialmente a los sectores industriales y exportadores.
Las principales empresas tecnológicas que suelen sostener el índice fueron las más perjudicadas, con Samsung Electronics y SK Hynix sufriendo caídas significativas. Este contexto ha generado preocupaciones sobre el futuro de la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial, que habían sido motores de crecimiento. La incertidumbre geopolítica y el aumento de los precios de la energía podrían desacelerar el crecimiento económico del país, que ya enfrenta riesgos de inflación debido a la alta dependencia del petróleo.
Los analistas advierten que si la situación en el Oriente Medio se prolonga, la economía surcoreana podría enfrentar desafíos aún mayores. Aunque se espera que las exportaciones de chips y tecnología mantengan un superávit en la cuenta corriente, la caída de la confianza del consumidor y el gasto podría tener un impacto negativo en el crecimiento a corto plazo. En este contexto, el Banco Central de Corea del Sur podría optar por aumentar la liquidez del mercado para estabilizar la situación, aunque no se anticipan recortes de tasas de interés en el corto plazo.
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