La empresa estadounidense USA Rare Earth ha anunciado la adquisición de la Serra Verde, la única mina de tierras raras en operación en Brasil, en un negocio valorado en US$ 2,8 mil millones. Este acuerdo combina un pago en efectivo de US$ 300 millones y la emisión de 126,9 millones de acciones. La finalización de la transacción está prevista para el tercer trimestre de 2026, lo que marca un hito significativo en la industria de minerales estratégicos en América Latina.

Las tierras raras son esenciales para la fabricación de imanes utilizados en tecnologías de energía limpia y defensa. Actualmente, China controla más de la mitad de la producción de estos elementos y casi toda la capacidad de refinación. En este contexto, la compra de Serra Verde por parte de USA Rare Earth se enmarca dentro de los esfuerzos de Estados Unidos para reducir su dependencia de los suministros chinos, especialmente en un momento en que la geopolítica global está cada vez más centrada en la seguridad de los recursos estratégicos.

La Serra Verde, ubicada en el norte de Goiás, se proyecta que será responsable de más de la mitad del suministro mundial de tierras raras pesadas fuera de China para 2027. Este desarrollo es crucial, ya que el Brasil posee las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo, pero su producción ha sido históricamente limitada. La integración de la minería y el procesamiento en la cadena de suministro de USA Rare Earth permitirá a la empresa no solo extraer, sino también refinar y fabricar imanes, lo que representa un avance significativo en su capacidad operativa.

Para los inversores, esta adquisición puede tener implicaciones positivas, ya que las acciones de USA Rare Earth han subido un 8,3% en las negociaciones de pre-mercado tras el anuncio, alcanzando una capitalización de mercado de US$ 4,4 mil millones. Además, el respaldo financiero del gobierno estadounidense, que incluye un aumento en el financiamiento a la Serra Verde, sugiere un interés estratégico en asegurar fuentes de suministro de tierras raras fuera de Asia. Esto podría atraer a más inversores al sector, especialmente aquellos interesados en la transición energética y tecnologías limpias.

A futuro, será importante monitorear cómo se desarrolla la producción en Serra Verde y su capacidad para cumplir con los contratos de suministro, especialmente con la reciente firma de un acuerdo de 15 años para abastecer a una empresa respaldada por el gobierno de EE. UU. La evolución de la producción y la capacidad de la mina para atraer clientes occidentales, en lugar de depender exclusivamente de China, será clave para el éxito de esta operación y su impacto en el mercado de tierras raras a nivel global.