El dólar comenzó la jornada del lunes 20 de abril con una leve caída del 0,04%, cotizando a R$ 4,981. Este movimiento se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica, ya que Irán ha cerrado nuevamente el estrecho de Hormuz y ha rechazado una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos. A pesar de la caída del dólar en Brasil, en el mercado internacional la divisa estadounidense se fortalecía, con el índice DXY subiendo un 0,17%. El viernes anterior, el dólar había cerrado a R$ 4,983, mientras que la Bolsa de Valores de Brasil, el Ibovespa, retrocedió un 0,55%, alcanzando los 195.733 puntos.

Durante el fin de semana, las tensiones en el estrecho de Hormuz se intensificaron, con la Guardia Revolucionaria iraní llevando a cabo ataques a embarcaciones en la región. Este estrecho es crucial para el tráfico marítimo, ya que representa el paso de aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural. El gobierno iraní ha implementado reglas más estrictas de navegación, argumentando que estas son necesarias debido a las violaciones por parte de Estados Unidos. En respuesta, el presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con destruir la infraestructura de Irán, lo que añade más incertidumbre al mercado global.

El precio del petróleo también ha mostrado un comportamiento volátil, con el barril de Brent alcanzando un precio de US$ 95,29, lo que representa un aumento del 5% en la jornada. Este incremento se debe a las noticias contradictorias sobre el conflicto en la región. La semana pasada, el precio del petróleo había caído más de un 10% tras la posibilidad de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que había impulsado temporalmente el real brasileño y el Ibovespa. Sin embargo, la reanudación de las hostilidades ha llevado a una nueva presión sobre los precios del crudo y, por ende, sobre las acciones de empresas energéticas en Brasil.

Las acciones de Petrobras, por ejemplo, han sido afectadas negativamente por la caída en los precios del petróleo, con las acciones preferenciales y ordinarias cayendo un 4,85% y 5,31%, respectivamente. Este comportamiento es significativo, ya que Petrobras ha sido un pilar de soporte para el real y el mercado accionario brasileño durante el conflicto. La caída en los precios del petróleo podría limitar el avance del real y afectar negativamente al Ibovespa, que se ha visto impulsado por el optimismo en torno a la reactivación de flujos de inversión en mercados emergentes.

De cara al futuro, es importante monitorear la evolución de las tensiones en el estrecho de Hormuz y el impacto que esto tendrá en los precios del petróleo y en la economía brasileña. La posibilidad de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán sigue siendo incierta, y la fecha límite del 21 de abril para el pacto actual añade un elemento de urgencia. Además, la normalización de las cadenas de suministro globales podría favorecer al real en las próximas sesiones, pero dependerá de la estabilidad en la región y de la respuesta de los mercados a las decisiones políticas de ambos países involucrados.