La empresa estadounidense USA Rare Earth ha anunciado la adquisición de la minera brasileña Serra Verde en un acuerdo valorado en US$ 2,8 mil millones. Este acuerdo se estructurará con un desembolso inicial de US$ 300 millones en efectivo y la emisión de 126,9 millones de acciones recién creadas de USA Rare Earth. Se espera que la transacción se complete en el tercer trimestre de 2026, lo que marca un hito significativo en el sector de tierras raras en América Latina.

La mina Serra Verde es considerada estratégica debido a su concentración de tierras raras pesadas, como disprósio y térbio, que son insumos esenciales para la producción de imanes permanentes y tecnologías avanzadas. Este tipo de minerales son cruciales para las cadenas de suministro occidentales, especialmente en un contexto donde la dependencia de fuentes asiáticas ha generado preocupaciones sobre la seguridad del suministro. La CEO de USA Rare Earth, Barbara Humpton, ha destacado que la mina Pela Ema es el único productor fuera de Asia que puede ofrecer todos los cuatro elementos de tierras raras magnéticas a escala.

En el marco de esta transacción, Serra Verde también ha firmado un contrato de suministro de 15 años para vender el 100% de su producción inicial a un vehículo de propósito específico (SPV) respaldado por capital público estadounidense y privados. Este acuerdo no solo asegura la viabilidad financiera de la mina, sino que también refleja el creciente interés de los Estados Unidos en asegurar fuentes de minerales críticos en el extranjero, en respuesta a la creciente competencia global y a las tensiones geopolíticas.

Desde el inicio de su producción comercial en 2024, Serra Verde aún no ha alcanzado su capacidad total, que se estima en aproximadamente 6,500 toneladas de óxidos de tierras raras por año para 2027. Esto representa una oportunidad significativa para los inversores, dado que la demanda de tierras raras está en aumento, impulsada por la transición hacia tecnologías más limpias y la electrificación de la economía. Además, el financiamiento de US$ 1,6 mil millones que USA Rare Earth obtuvo del gobierno estadounidense en enero, junto con el acuerdo de financiamiento de US$ 565 millones firmado por Serra Verde en febrero, proporciona un respaldo sólido para la operación.

A medida que se avanza hacia la finalización de esta adquisición, los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan las operaciones de Serra Verde y su capacidad para cumplir con los contratos de suministro establecidos. La finalización de la transacción en 2026 también podría coincidir con un aumento en la demanda de tierras raras a medida que las industrias automotriz y tecnológica continúan su transición hacia soluciones más sostenibles. La atención se centrará en los informes de producción y en cómo la mina se posiciona en el mercado global de tierras raras en los próximos años.