- Las exportaciones de girasol podrían aumentar de US$2.170 millones a US$2.530 millones con una reducción de retenciones.
- El cultivo de girasol ha crecido un 20% en los últimos años, superando a otros productores como Rusia.
- La demanda mundial de aceites está en crecimiento, especialmente en mercados emergentes como India y China.
- El aceite de girasol argentino podría crecer un 26%, superando el promedio de otros aceites que es del 20%.
- La diversificación de destinos de exportación ha aumentado, abriendo nuevas oportunidades comerciales para el girasol argentino.
El cultivo de girasol en Argentina está experimentando un crecimiento notable, con proyecciones que sugieren que podría elevar sus exportaciones de US$2.170 millones a cerca de US$2.530 millones si se reducen los derechos de exportación. Actualmente, el grano enfrenta un 4,5% de retenciones, lo que limita su potencial de expansión. Ramiro Costa, gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, expuso estas cifras durante el Congreso de Asagir en Mar del Plata, destacando que un ajuste en las políticas fiscales podría desencadenar un crecimiento aún más acelerado en la próxima década.
El girasol se ha convertido en uno de los cultivos más dinámicos del agro argentino, con una expansión productiva que se sitúa entre las más significativas de los últimos años. Sin embargo, Costa enfatizó que hay un amplio margen para un crecimiento adicional. En sus proyecciones, el cultivo podría crecer un 6% en los próximos años sin cambios en las condiciones actuales, pero con una reducción de las retenciones, ese crecimiento podría aumentar hasta un 9%. Si se incorporan mejoras tecnológicas, el incremento podría llegar hasta un 20%. Esto no solo beneficiaría a los productores, sino que también podría tener un impacto positivo en la balanza comercial del país.
El contexto global también juega un papel crucial en el futuro del girasol argentino. La demanda mundial de aceites está en constante crecimiento, especialmente en mercados emergentes como India y China, donde el consumo sigue en expansión. Este aumento en la demanda se alinea con los destinos hacia los que Argentina está orientando sus exportaciones, lo que podría resultar en un aumento significativo de las ventas externas de aceite de girasol. Costa subrayó que el aceite de girasol podría experimentar un crecimiento superior al promedio de otros aceites, con una expansión estimada del 26% frente a un 20% general.
Desde el lado de la oferta, Argentina ha demostrado un desempeño destacado en la producción de girasol, siendo el país que más ha crecido entre los principales productores, con un aumento cercano al 20%. Este crecimiento ha permitido a Argentina ganar participación en el mercado internacional, compensando en parte la menor presencia de la región del Mar Negro. Además, se ha diversificado la cantidad de destinos a los que se exporta, lo que abre nuevas oportunidades comerciales. Sin embargo, Costa advirtió que el cumplimiento de las certificaciones ambientales y las buenas prácticas es esencial para mantener el acceso a estos mercados.
A futuro, el potencial del girasol argentino dependerá de las decisiones políticas y de la capacidad del sector para adaptarse a un entorno cambiante. La reducción de las retenciones podría ser un primer paso para liberar el potencial de este cultivo. Los productores y los inversores deben estar atentos a las decisiones del gobierno en torno a la política fiscal y a las tendencias de la demanda global, especialmente en mercados clave como India y China, que se perfilan como los principales destinos de exportación para el aceite de girasol argentino.
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