El calendario para que las empresas se adhieran al Simples Nacional en 2027 ha sido modificado, adelantando el plazo habitual de enero a un periodo excepcional entre el 1º y el 30 de septiembre de 2026. Esta decisión se enmarca dentro de la reforma tributaria que Brasil está implementando, la cual busca simplificar el sistema impositivo del país. La reforma, que comenzó su fase de pruebas este año, tiene como objetivo reemplazar cinco tributos existentes por dos nuevos impuestos, lo que generará un cambio significativo en la forma en que las empresas manejan sus obligaciones fiscales.

La reforma tributaria propone la creación del Impuesto sobre Valor Agregado (IVA), que se dividirá en dos componentes: el Impuesto sobre Bens e Serviços (IBS), que sustituirá al ICMS y al ISS, y la Contribución Social sobre Bens e Serviços (CBS), que reemplazará al PIS, Cofins y parte del IPI. Este cambio no solo simplificará el sistema tributario, sino que también permitirá que las empresas opten por el régimen regular de impuestos, fuera de las tablas del Simples, lo que podría ser beneficioso para aquellas que superen ciertos umbrales de ingresos.

El Simples Nacional fue creado en 2006 para facilitar el cumplimiento tributario de las micro y pequeñas empresas, un sector que representa una parte fundamental de la economía brasileña. Este régimen permite la unificación de varios impuestos en un solo pago mensual, lo que reduce la burocracia y mejora la liquidez de las empresas. Con la nueva normativa, las empresas que deseen acogerse al Simples Nacional deberán realizar su elección dentro del nuevo plazo, lo que podría generar confusión si no se comunican adecuadamente los cambios.

Para las empresas que no logren adherirse en el plazo establecido, existe la posibilidad de regularizar su situación en un plazo de 30 días tras la notificación de rechazo. Esto significa que las empresas deben asegurarse de tener toda su documentación en orden y cumplir con los requisitos establecidos para evitar contratiempos. La regularización permitirá que estas empresas puedan optar por el Simples Nacional y los nuevos impuestos en el momento de su apertura o en el siguiente ciclo fiscal.

A futuro, es crucial que las empresas y emprendedores estén atentos a los cambios que se avecinan con la reforma tributaria, especialmente en lo que respecta a las fechas y requisitos de adhesión al Simples Nacional. Con la implementación gradual de la reforma hasta 2033, las empresas deben prepararse para adaptarse a un entorno fiscal en constante evolución. La próxima ventana de inscripción entre septiembre de 2026 y enero de 2027 será un momento clave para que las empresas evalúen su situación fiscal y decidan la mejor opción para su crecimiento y sostenibilidad en el mercado brasileño.