El dólar abrió en caída este viernes 17 de abril, con un descenso del 0,61%, situándose en R$ 4,963. Este movimiento se produce en un contexto de optimismo entre los inversores, quienes esperan que Estados Unidos e Irán puedan alcanzar un acuerdo de paz. A las 9:32, el índice DXY, que mide el rendimiento del dólar frente a otras seis divisas fuertes, también mostró una caída del 0,50%, alcanzando los 97,72 puntos. En la jornada anterior, el dólar había cerrado estable, cotizando a R$ 4,992, mientras que la Bolsa de Valores de Brasil terminó el día con una baja del 0,46%, en 196.818 puntos.

La expectativa de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a captar la atención de los analistas. Durante una conferencia en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump afirmó que un acuerdo está cerca y que una nueva reunión entre Washington y Teherán podría llevarse a cabo este fin de semana. Trump mencionó que Irán habría accedido a entregar su stock de uranio enriquecido, un componente crucial de su programa nuclear. Además, se anunció un cese al fuego de diez días entre Líbano e Israel, lo que podría contribuir a una mayor estabilidad en la región.

El clima de incertidumbre en los mercados ha llevado a los inversores a adoptar una postura cautelosa. El martes, Trump sugirió que las negociaciones diplomáticas podrían reanudarse pronto, aunque otras fuentes indicaron que el encuentro podría demorarse más de lo esperado. Esta ambigüedad ha generado un aumento en la aversión al riesgo, lo que llevó al dólar a superar la barrera de R$ 5 en su punto más alto del día, alcanzando R$ 5,014, con un incremento del 0,44%. Sin embargo, el optimismo por la tregua temporal ha reavivado el interés por activos de riesgo, impulsando el flujo de inversiones hacia mercados emergentes como Brasil.

El contexto geopolítico ha sido un factor determinante en la reciente apreciación del real frente al dólar y en el aumento de la Bolsa brasileña. En lo que va del año, el dólar había alcanzado R$ 5,12, y la Bolsa había registrado varios máximos históricos en febrero. Sin embargo, la escalada del conflicto en Irán interrumpió este flujo positivo. Con el reciente cese al fuego, los inversores han recuperado la confianza, lo que ha llevado al dólar a acercarse nuevamente a los R$ 5, aunque el lunes pasado logró romper ese umbral, algo que no se había visto desde 2024.

En el ámbito de las materias primas, el petróleo también ha mostrado un comportamiento positivo. Este jueves, el precio del petróleo Brent, referencia mundial, subió un 3,38% a US$ 98,17, mientras que el WTI avanzó un 2,40% a US$ 93,47. Esta tendencia al alza en los precios del petróleo ha beneficiado a las acciones de Petrobras, que llegaron a subir hasta un 4,19%. Sin embargo, persisten las incertidumbres, especialmente con el bloqueo de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, lo que podría afectar el comercio marítimo en la región.

En el ámbito doméstico, el Índice de Actividad Económica (IBC-Br), considerado un indicador adelantado del PIB, mostró un crecimiento del 0,6% en febrero en comparación con el mes anterior, superando las expectativas de una mejora del 0,47%. A pesar de este crecimiento, se observa una desaceleración respecto al 0,86% registrado en enero. Este dato sugiere que la economía brasileña sigue en expansión, aunque a un ritmo más moderado. Con el reciente aumento del IPCA en marzo, que alcanzó el 0,88%, el Banco Central de Brasil se mantiene en alerta respecto a la trayectoria de la tasa de interés, actualmente en 14,75%. Esto podría influir en sectores sensibles a las tasas, generando un entorno cauteloso en las expectativas de crecimiento y ajustes en la política monetaria en las próximas semanas.