Stephen Miran, gobernador de la Reserva Federal de EE. UU., declaró que aún es prematuro evaluar el impacto económico del conflicto en Irán. En una reciente entrevista, Miran destacó que la evidencia de que los precios del petróleo alimentan la inflación subyacente es bastante limitada, lo que contrasta con la invasión de Ucrania en 2022, donde las políticas monetarias y fiscales eran más expansivas.

Miran también mencionó que el mercado laboral ha mostrado una tendencia a debilitarse durante los últimos dos años, y que no se puede descartar esta tendencia basándose en uno o dos meses de datos. A pesar de la incertidumbre, los mercados no parecen estar preocupados por las expectativas de inflación a largo plazo, lo que sugiere una cierta estabilidad en las proyecciones económicas.

En el ámbito de las divisas, el dólar estadounidense se mostró fuerte frente al dólar canadiense, mientras que otras monedas como el euro y la libra esterlina experimentaron recuperaciones modestas. La presión sobre el dólar podría estar relacionada con la mejora del sentimiento global, aunque las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente continúan siendo un factor de riesgo significativo.

En el mercado de materias primas, el oro ha recuperado parte de su valor tras una caída reciente, impulsado por la demanda de activos refugio en un contexto de incertidumbre. La situación en el Medio Oriente y la respuesta de los mercados a los movimientos de la Reserva Federal son aspectos clave a seguir para los inversores en el corto y mediano plazo.