La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente ha generado un ambiente de alta volatilidad en los mercados financieros. En este contexto, los expertos de la City han propuesto tres estrategias de inversión que pueden ayudar a los ahorristas e inversores minoritarios a navegar por esta tormenta. La clave no es predecir el desenlace del conflicto, sino establecer un enfoque que permita resistir la incertidumbre y proteger el capital.

Para los inversores con un perfil conservador, la prioridad es la preservación del capital. Esto implica elegir activos que tienden a comportarse mejor en momentos de crisis, como el oro, que actúa como un refugio seguro. Además, se recomienda diversificar en acciones de empresas defensivas en sectores como consumo básico y salud, que suelen mantener su demanda incluso en tiempos difíciles.

Los inversores con un perfil moderado buscan un equilibrio entre defensa y oportunidad. Este grupo puede incluir acciones de empresas energéticas y de defensa, que tienden a beneficiarse en situaciones de tensión geopolítica. También es recomendable considerar bonos que ofrezcan protección contra la inflación y el riesgo cambiario, como los Bopreales y el nuevo bono AO27.

Por último, los inversores agresivos están dispuestos a asumir riesgos mayores en busca de retornos potenciales más altos. Este perfil puede incluir acciones de alta beta en EE.UU. y papeles argentinos que tienden a amplificar los movimientos del mercado. Sin embargo, es crucial mantener una disciplina de inversión y diversificación para evitar decisiones impulsivas en momentos de alta volatilidad.