El Ibovespa, principal índice de la bolsa brasileña, comenzó la semana con una notable racha de crecimiento, alcanzando un nuevo récord histórico por cuarta sesión consecutiva. En la jornada del 13 de abril, el índice cerró en 198.000,71 puntos, lo que representa un aumento del 0,34% en comparación con la sesión anterior. Durante el día, el Ibovespa incluso alcanzó un máximo intradía de 198.173,39 puntos, marcando un incremento del 0,43%. Este desempeño refleja un ambiente optimista en el mercado brasileño, impulsado por la entrada de capital extranjero y la recuperación de sectores clave como el de energía y minería.

El dólar también mostró un comportamiento favorable, cerrando a R$ 4,9970, lo que representa una caída del 0,29%. Este es el nivel más bajo desde el 27 de marzo de 2024, cuando el dólar se cotizó a R$ 4,9787. La depreciación del dólar puede ser un indicativo de la creciente confianza en la economía brasileña y en su capacidad para manejar la inflación, aunque el contexto inflacionario sigue siendo un tema de preocupación. Recientemente, el Banco Central de Brasil ajustó sus proyecciones de inflación, elevando las expectativas para el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) en 2026 del 4,36% al 4,71%, superando la meta de tolerancia establecida.

La reciente alza en los precios del petróleo, impulsada por la inestabilidad en el Medio Oriente, ha tenido un impacto significativo en la inflación brasileña, lo que ha llevado a los economistas a ajustar sus proyecciones. La semana pasada, se conocieron datos de inflación que superaron las expectativas, lo que ha generado inquietudes sobre el futuro de la política monetaria del país. A pesar de esto, las proyecciones para la tasa Selic se mantienen en 12,50% para este año, lo que sugiere que el Banco Central podría optar por mantener una postura cautelosa en su política de tasas de interés.

En el ámbito de las acciones, las empresas más destacadas del índice incluyeron a Vale (VALE3), que cerró con un aumento del 2,07% a R$ 87,36, alineándose con el incremento del contrato futuro del mineral de hierro. Por su parte, Petrobras (PETR4) también contribuyó al crecimiento del índice, con una subida del 1,53% a R$ 49,78, destacándose como la acción más negociada en la B3, con un volumen de R$ 2,75 mil millones. Sin embargo, no todas las acciones tuvieron un desempeño positivo; Copasa (CSMG3) lideró las caídas con un descenso del 3,64% a R$ 56,84.

A nivel internacional, los índices de Wall Street cerraron en alza, impulsados por la expectativa de que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúen, a pesar de las tensiones recientes. Los precios del petróleo, que habían superado los 100 dólares, moderaron su crecimiento y cerraron alrededor de 99 dólares, lo que podría influir en la inflación global y, por ende, en las decisiones de política monetaria en Brasil y Argentina. En Europa y Asia, los índices cerraron en baja, reflejando la incertidumbre en torno a los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas.

De cara al futuro, los inversores deberán estar atentos a la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, así como a los próximos informes de inflación y las decisiones del Banco Central de Brasil. La próxima reunión del Banco Central está programada para el 3 de mayo, donde se espera que se discutan las proyecciones de inflación y la política de tasas de interés, lo que podría tener un impacto significativo en el mercado financiero regional.