El Itaú BBA ha emitido un informe que destaca el atractivo retorno de la cadena de gimnasios Smart Fit (SMFT3), con una tasa interna de retorno (TIR) real que oscila entre el 15% y el 19% anual, superando el costo de capital. Sin embargo, el banco advierte sobre el aumento de la competencia en el sector, que ha visto la apertura de aproximadamente 550 nuevas unidades por parte de grandes competidores en 2025, lo que representa un crecimiento del 37% respecto a la base de 2024. Este crecimiento agresivo en la expansión del sector plantea preocupaciones sobre el momento adecuado para invertir en Smart Fit, especialmente dado que las acciones de la compañía han caído un 0,69% hasta R$ 18,81 en la última jornada.

La presión competitiva ya se refleja en la disminución del número de alumnos por unidad, que ha caído a 3.285 en 2025, lo que representa una disminución del 2,9% anual. Esta tendencia de canibalización y competencia intensa se espera que continúe en 2026, lo que podría poner a prueba las ventajas competitivas de Smart Fit. A medida que la ocupación de las unidades disminuye, los márgenes de ganancia se ven amenazados, especialmente considerando los altos costos fijos asociados con el modelo de negocio de las cadenas de gimnasios.

A pesar de estos desafíos, la evaluación de las acciones de Smart Fit, que se sitúa en cerca de 10 veces el lucro proyectado para 2027, ya incorpora parte de este riesgo. El Itaú BBA ha reiterado su recomendación de 'outperform', sugiriendo que los inversores podrían considerar la compra, con un precio objetivo de R$ 33. Sin embargo, el informe también señala que la rentabilidad de competidores como Bluefit ha mostrado una caída significativa, mientras que Selfit ha demostrado una mayor resiliencia en el mercado.

La situación del sector de gimnasios en Brasil es compleja, con el aumento de precios y costos que se vuelven cada vez más relevantes. La Smart Fit ha logrado un aumento del 6,7% en su ticket promedio, impulsado por un incremento del 7% en su plan Black, aunque la recaudación por unidad ha crecido solo un 3,6%, quedando por debajo de la inflación. Esto indica que, aunque hay un crecimiento nominal, la rentabilidad real podría estar bajo presión en el futuro cercano.

Mirando hacia el futuro, el escenario para 2026 se presenta desafiante, con la competencia de gimnasios de bajo costo fuera de São Paulo y la presión de planes más económicos de agregadores que podrían afectar aún más la base de clientes de Smart Fit. Los inversores deben estar atentos a cómo la compañía maneja su expansión y su capacidad para mantener márgenes saludables en un entorno de creciente competencia y precios presionados. Las decisiones estratégicas que tome Smart Fit en los próximos meses serán cruciales para determinar su desempeño en el mercado.