El Ibovespa (IBOV) comenzó la sesión del lunes 13 de abril con una caída del 0,12%, situándose en 197.078,20 puntos. Este retroceso se produce en un contexto de aversión al riesgo, exacerbada por la falta de acuerdo en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Las tensiones geopolíticas han llevado a los inversores a adoptar una postura más cautelosa, lo que se refleja en el desempeño del índice brasileño.

A las 10:10 hora de Brasilia, el dólar a la vista se apreciaba frente al real, cotizando a R$ 5,0283, un aumento del 0,34%. Esta tendencia se presenta en un contexto donde el índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una cesta de seis monedas fuertes, también mostró un avance del 0,26%. La presión sobre el real se intensifica en medio de un entorno global incierto, donde los precios del petróleo han comenzado a escalar nuevamente debido a las tensiones en el Medio Oriente.

Los economistas del Banco Central de Brasil han revisado al alza sus proyecciones de inflación por quinta vez consecutiva, según el Boletín Focus. Las expectativas para el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) en 2026 han aumentado del 4,36% al 4,71%, superando el rango de tolerancia establecido por el Banco Central. Este aumento en las expectativas de inflación se produce tras la publicación de datos de inflación de marzo que fueron más altos de lo esperado, impulsados por el aumento de los precios del petróleo desde el inicio del conflicto en el Oriente Medio.

En el ámbito político, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta un escenario electoral complicado, con su ventaja en las encuestas reduciéndose. De acuerdo con la última encuesta de Datafolha, Lula ha sido superado numéricamente por el senador Flávio Bolsonaro en un posible segundo turno, lo que podría generar incertidumbre en el mercado. La política interna y la economía están intrínsecamente ligadas, y cualquier cambio en la percepción del electorado podría influir en las decisiones de inversión en el país.

A medida que los inversores evalúan el panorama actual, es crucial monitorear la evolución de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, así como la evolución de la inflación en Brasil. La próxima reunión del Banco Central, programada para el 3 de mayo, será un evento clave a seguir, ya que se espera que se discutan las tasas de interés y las proyecciones de inflación. Además, la situación política en Brasil, con las elecciones a la vista, también será un factor determinante en el comportamiento del mercado en las próximas semanas.