La primera jornada de las elecciones presidenciales en Perú ha culminado en un ambiente de incertidumbre política y económica. A pesar de este contexto, se espera que la economía peruana crezca más del 2% en 2026, impulsada por un aumento en la inversión privada y condiciones de intercambio favorables. Sin embargo, los líderes de gremios empresariales han expresado su preocupación por la falta de reformas necesarias para alcanzar un crecimiento sostenible y han delineado los riesgos que enfrentan en el nuevo panorama político.

Jorge Zapata, presidente de la Confiep, subrayó que la certidumbre política y jurídica es fundamental para atraer inversiones, especialmente a largo plazo. En su opinión, la falta de reglas claras y estables puede llevar a que las inversiones se posterguen o se trasladen a otros países. Este llamado a la estabilidad es crucial, ya que la economía peruana aún está lejos de alcanzar su potencial, y las reformas necesarias han sido descuidadas en los últimos años. La ejecución de inversiones públicas también es un punto crítico, ya que un sistema de contratación pública más eficiente podría mejorar significativamente la situación económica.

Por su parte, Jessica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería, enfatizó la necesidad de un entorno estable para el sector pesquero, que enfrenta desafíos tanto políticos como ambientales. La variabilidad climática y la burocracia son obstáculos que deben ser superados para garantizar que las inversiones fluyan hacia este sector. En este sentido, la gestión pesquera debe ser ágil y basada en información científica para minimizar el impacto de fenómenos como El Niño, que podrían afectar gravemente la producción pesquera y, por ende, la economía del país.

Alonso Rey, presidente de Comex-Perú, destacó que la recuperación de la confianza es esencial para alcanzar un crecimiento del 9,5% en la inversión privada. La incertidumbre política y los cambios en las reglas del juego son los principales obstáculos que enfrentan los empresarios. La necesidad de destrabar proyectos en minería, infraestructura y energía es urgente, y cualquier indicio de políticas populistas podría poner en riesgo estas metas. En este sentido, el nuevo gobierno debe actuar rápidamente para restablecer la autoridad y corregir las debilidades institucionales que han afectado la inversión.

Finalmente, Gabriel Amaro, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú, advirtió sobre los riesgos que enfrentará el país en el próximo quinquenio, incluyendo el impacto de la elección de nuevas autoridades y la posibilidad de un Fenómeno de El Niño severo. La situación geopolítica global también podría influir en los precios de los commodities, lo que afectaría la competitividad del Perú en el mercado internacional. La necesidad de un marco regulatorio claro y estable es más urgente que nunca para asegurar que el país pueda aprovechar sus recursos y crecer de manera sostenible en el futuro.