El sector de la vivienda de interés social (VIS) en Colombia ha completado 34 meses consecutivos de contracciones, una situación que se ha intensificado tras la eliminación del programa Mi Casa Ya por parte del Gobierno. Según datos del gremio de la construcción, Camacol, se anticipa que las iniciaciones de viviendas alcanzarán un nuevo mínimo al cierre de este año, con proyecciones que indican una caída del 30% en comparación con 2025. Este panorama se agrava por el aumento de las tasas de interés, que han encarecido el crédito y han ralentizado las inversiones en el sector.

El impacto de la crisis en la vivienda VIS es significativo, con caídas acumuladas de 24,7% en iniciaciones de VIS y 14,3% en vivienda de interés prioritario (VIP) en los últimos 12 meses. En total, el mercado de vivienda en Colombia ha experimentado una contracción del 16,4%. Las cifras son alarmantes y reflejan una tendencia que se ha mantenido durante más de dos años, lo que ha llevado a muchos analistas a considerar este período como uno de los peores en la historia reciente del sector.

Gustavo Petro, presidente de Colombia, ha señalado que el aumento en las tasas del Banco de la República ha sido un factor clave en esta desaceleración. Las tasas de los TES (Títulos de Tesorería) han alcanzado niveles históricos de 13,6%, lo que ha encarecido el acceso al crédito hipotecario. Camacol ha enfatizado que la contracción del sector no solo se debe al desmonte del programa Mi Casa Ya, sino también a la falta de políticas efectivas que faciliten la construcción y financiamiento de viviendas.

Desde la perspectiva de las autoridades locales, como Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat de Bogotá, se propone una mayor coordinación entre el Gobierno nacional y los gobiernos locales para reactivar el sector. Esto incluiría la posibilidad de combinar subsidios nacionales con apoyos de cajas de compensación y programas locales, lo que podría ampliar el alcance de las ayudas y beneficiar a más hogares. Sin embargo, el tiempo es esencial, ya que la situación actual requiere medidas urgentes para evitar un mayor deterioro en la oferta de vivienda.

A medida que se acerca el cierre de 2026, el sector de la vivienda en Colombia se enfrenta a desafíos significativos. Las proyecciones de Camacol sugieren que las iniciaciones de vivienda podrían caer a 80.000, un descenso drástico desde las 115.687 iniciaciones registradas en 2025. Los inversores deben estar atentos a los próximos anuncios del Gobierno y a las decisiones del Banco de la República, ya que estas influirán en el futuro del sector. La recuperación del mercado de vivienda VIS dependerá de la implementación de políticas efectivas y de la capacidad del sector financiero para ofrecer créditos accesibles a los potenciales compradores.